09 octubre 2005


Tolón, tolón

El poeta, prosista y clérigo inglés John Donne dejó dicho aquello de “no envíes a nadie a preguntar por quién doblan las campanas; doblan por ti”. Era un cachondo este John Donne. A mí me lo va a decir. Nosotros en casa no necesitamos despertador. Entre el avión de las siete y las campanas hay que tener los tímpanos de San Virila, el que dicen que se pegó 300 años dormido escuchando a un pájaro, para poder planchar la oreja. No, si cuando se viene de extramuros está muy bien, muy bonito eso: “¡Hay, mira qué preciosidad cómo suenan las campanas de San Nicolás. Parecen ángeles”. Sí, del infierno. Empiezan a las siete de la mañana y no terminan hasta las once de la noche, con sus cuartos, sus medias y sus en punto, que son los campanazos de verdad. Ahí se entregan, lo dan todo y se te sale el corazón por la boca. Para mí que eso estaba muy bien cuando la gente no teníamos Rolex, pero ahora no ha lugar hombre. Y ya cuando es fin de semana y te puedes extender un rato más bajo las sábanas, pues tocan a misa. Por el volumen que alcanza la cosa yo creo que deben llamar a algún fiel medio tapia que ande por donde Berriosuso, como poco. Coño, el que va a misa ya sabe a qué hora va a misa, no le hace falta que le perforen el yunque. Y los que no vamos, al menos a ésa en concreto, pues nos importa bien poco. Luego se quejan de los conciertos del Civican. Una minucia. Y no me vale eso de que es una tradición y que hay que respetar los sentimientos de la gente. Yo los sentimientos los respeto todos, el ensañamiento no. ¿O acaso quedo yo con mis colegas a base de campanazos? “¿Qué es eso?” “Nada. Jorge, que dice que a las 7 en el 35”. No sé, deberían hacer algo. ¿Pa qué están los sms o los anuncios por palabras? O poner las campanas en modo vibrador.

5 Comments:

Blogger neng said...

Amén !!

3:40 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No te falta razon querido pumares.

5:20 p. m.  
Anonymous Basilio Lacort said...

Conozco a uno que puso una denuncia al arzobispado por hacer sonar la campana María de los cojones a las 6 de la mañana no sé que día del fin de semana. Pero ná de ná, los maderos ni fueron.
Yo, la próxima Nochebuena voy a exigir a Ripa que mande a sus huestes contra la banda que canta villancicos (el niño en la cuna,Campanas de Belén, Los pastorcitos y tó el copón a las tres de la mañana por la calle). ¿No cargan contra los jarraitus. Pos eso.
Salud, camarada.

7:25 p. m.  
Blogger Tintxo said...

Como entiendo tu problema, te doy una "pista" para empezar a solucionarlo (La noticia es del Diario de Navarra, eso sí, pero espero que no te importe)
Condenan al Ayuntamiento de Elorz por el ruido del reloj del campanario de su iglesia
Un ciudadano se quejó de que la medición «excedía de los límites sonoros tolerados»

Martes, 11 de octubre. 11.39 h.
AGENCIAS. Pamplona
El Ayuntamiento del Valle de Elorz ha sido condenado a adoptar las medidas correctoras y mecanismos que permitan el control automático del ruido emitido por las campanas del reloj de la torre de la iglesia parroquial de Torres de Elorz, a instancias de un ciudadano que se quejó de que la medición «excedía de los límites sonoros tolerados».





En su sentencia, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de Pamplona hace referencia al «obligado respeto al sosiego y descanso de las personas, elevado incluso al rango de derecho fundamental por la jurisprudencia, en cuanto afectando a la intimidad personal y a la inviolabilidad del domicilio».

La condena ha sido dictada al estimar el recurso interpuesto el 30 de mayo de 2005 por un ciudadano contra la desestimación presunta, por silencio administrativo, de la solicitud dirigida a dicho Ayuntamiento en relación con el ruido producido por el citado reloj.

En concreto, el recurrente pretendía que se condenara al Ayuntamiento a tomar las decisiones oportunas para que el ruido emitido por el reloj se mantuviera, tanto en horario diurno como nocturno, dentro de los límites impuestos por el Decreto Foral 135/1989.

La Administración se opuso a esta pretensión alegando que el nivel de ruido detectado lo fue a través de una medición incorrecta, puesto que la misma se llevó a cabo fuera del edificio y no dentro de él, así como que la casa del recurrente no reunía las debidas condiciones de aislamiento y que la suya era la única queja formulada en la localidad.

Las razones de la Administración han sido sin embargo desestimadas por el Juzgado, que, en base al Decreto Foral 135/1989, afirma que «la medición fue realizada correctamente y la misma, cual corrobora su ratificado informe, excedía de los límites sonoros».

También rechaza la deficiencia de insonorización de la vivienda del recurrente por entender que «no se ha acreditado» y sostiene además que «el hecho de que ningún otro vecino hubiese formulado denuncia no obsta a la procedencia de la adopción de las medidas correctoras oportunas, impuestas por el obligado respeto al sosiego y descanso de las personas».

Contra la sentencia dictada cabo interponer recurso de apelación en un plazo de quince días.

1:36 p. m.  
Anonymous nerea galarza said...

la noticia es de agencias, otra cosa es que la haya puesto el Diario de Navarra en su web.
Me parece bien si el ruido superaba el límite. Deberían hacerlo con todos los ruidos

4:10 p. m.  

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