22 marzo 2007

Menta poleo
El día antes de que le diera el último derrame cerebral, que fue el que le llevó a la tumba, mi abuelo Manuel, al que nadie conocía como tal sino como El Jefe –antes incluso de que este personaje de Ken Kessey y su Alguien voló sobre el nido del cuco se hiciera famoso, mucho antes de que el legendario pívot de los Boston Celtics Robert Parish fuera conocido por este apodo también legendario-, se tomó un par de whiskys y se fumó los cigarros que le dio la gana. Tenía 82 años y había aprendido a hablar y a contar varias veces a causa de varios derrames cerebrales. Se cuidó durante muchos años, pero, a partir del penúltimo ataque, nadie estábamos en la posición de decirle que no fumara de vez en cuando, que no se echara un whisky o de que no gastara un bote de reflex por noche en cada rodilla. Mi primo Gonzalo y yo asistimos a esa su última comida en Garaioa y damos fe de que fue feliz, muy feliz, con su copa y su truja en la mano. Además, era un tipo al que le bastaba con muy poco para ser feliz, porque, si había alguien optimista, era él. El caso es que, aunque tenga poca comparación, me he acordado de él leyendo que Del Burgo se ha pasado casi todo por el arco del triunfo y ha decidido decir lo que, según él, pensaba desde hacía años. Esto es, que la foto de las Azores fue un error. Parecería una forma de afrontar la vida tal y como uno es, sino fuera porque Del Burgo pasa por ser un error en sí mismo, un político que representa –pero no por su ideología, libre como cualquier otra- todo lo que hace que los ciudadanos, en su mayoría, detestemos, a nuestro pesar, a esta clase de gentes que hacen de la política su abrevadero y que sólo se salen de la línea cuando ésta toca a su fin. Algo así como si en su última comida mi abuelo se hubiera pedido una menta poleo.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

COMO CAZA LA PERRICA...!!!!

6:59 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

tú sabes más que uno que sabía mucho... andonegi...

2:54 p. m.  

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