14 febrero 2007

El Parejas

Tengo que dejar de nuevo clara una cosa: cuando iba al pueblo de mi abuela y de mi madre –y fui muchos años- y me asomaba a la ventana de la cocina veía salir de su casa a Juan Martínez de Irujo, con su camiseta de la Real Sociedad, que iba con su primo Íñigo. Iban al frontón, que se veía de la ventana del cuarto de mi abuela. Esto es, me acuso de antemano de desear la victoria de Irujo hasta cuando juega al mus contra mi padre, aunque mi padre al mus es bastante bueno, je-je. Pero este hecho no creo que me incapacite para mostrar mi sorpresa y hasta mi enfado –soy algo hooligan, lo reconozco- por las declaraciones que hizo Ruiz nada más acabar un partido que creo sinceramente que mereció ganar, que la vuelta que le dieron vuelta era vuelta y que el bote que les dieron como segundo era primero, aunque no me dejen entrar al pueblo por esto. Y que, además, Ruiz me parece tan buen tipo como estoy seguro de que lo es Juanito, que es como le llamábamos de pequeño. Dijo Ruiz: “A Juan le gusta removerlo todo un poco, pero ya le vamos conociendo”. Y es que detrás de esa frase a mi juicio tan poco elegante –y más cuando acabas de ganar y más cuando tú también has tirado una silla al suelo sin sanción alguna- veo no sólo a alguien que acaba caliente un partido –yo disculpo casi todo lo que pasa en una cancha, casi todo, siempre y cuando no sea un ataque a alguien y sí puro cabreo, equivocado o no, acertado o no; pero no disculpo tanto lo que se dice después- sino también, aprovechando el carácter a mi juicio nada más que fogoso de Irujo, un intento de dar una imagen muy negativa de un rival que para mí es completamente falsa, interesada y, si me apuran, hasta revanchista. Dicho esto, reconozco que tampoco es nada inesperado, porque ser el número uno tiene estas cosas.

3 Comments:

Blogger El Vizcayno said...

Por primera vez en mucho tiempo, no puedo estar más en desacuerdo con Jorge.
Lo que se espera de un profesional como Patxi Ruiz es que se comporte como un caballero y que no haga comentarios como el que hizo. En eso estamos de acuerdo. Pero, por muy criticable que sea, es una verdad como un templo.
El espectáculo que dio el actual campeón fue de lo más bochornoso. A estas alturas debería saber comportarse delante de un público que busca ver un partido de pelota, no a un niño llorón con una pataleta.

1:32 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Pues yo estoy de acuerdo con Jorge, porque centra su articulo en las declaraciones de Ruiz y no justifica en ningún momento la pataleta de Irujo.

2:01 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

A mi me parece muy claro el mensaje: Irujo no estuvo bien, ni se comportó bien, pero no hay que aprovechar sus errores para hacer leña, que es lo que hizo Ruiz. Estamos muy acostumbrados a valorar lo que se hace en la cancha y no lo que se dice fuera. Y en eso ha acertado Jorge.

4:39 p. m.  

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