26 abril 2007

Respeto
Ha dicho la alcaldesa que eso de que media población de entre 3 y 8 años se haya subido a la escultura del encierro se debe “a la novedad”. Es posible y también es posible que a partir de ahora los niños ya no se suban más, que ya se sabe cómo son los niños, que en cuanto ven otro juguete van a por él y se despistan con el vuelo de una mosca. Ahora el tema es otro: ¿podremos los algo más mayores hacer lo mismo que ellos? Con respeto, eh, con mucho respeto. Lo digo porque el otro día el escultor –que seguía don erre que erre con que había sido un error quitar el cabezo de Madina, entre otras perlas- aseguraba que no hay ningún respeto por las obras de los artistas, cuando hablaba de la manía de la gente de subirse a las obras. Y tiene razón. Yo conozco a uno que se subió al remontista que el propio Huerta colocó en la carretera hacia Zizur y le practicó actos impuros (le echó el aliento). Pero, a lo que íbamos, ¿por qué los niños de tres años, que suelen tener las manos pringadas de mermelada o de Bollycao, se pueden subir a la escultura y servidor, cualquier martes a las 3 de la tarde, sería inmediatamente detenido, esposado y conducido a comisaría? ¿No tenemos los pamploneses hechos y torcidos el mismo derecho que los enanos a subirnos a lomos de los bichos y taparle la nariz al Huerta de bronce, como hizo un chaval, que yo lo vi? Creo que no, que no lo tenemos. Porque los niños tienen aquí bulo papal –mamal, en este caso- para andar de cuerno en cuerno y de rabo en rabo, pero los mayores nos tendremos que conformar con verlo desde lejos, me parece. Y en verdad es una pena, porque el conjunto escultórico lo merece, aunque no lo haremos por respeto al artista. El mismo que nos sigue faltando al nuestro insistiendo en que todo esto ha sido un asunto político.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

tienes toda la razón,igual que cuando un chiquillo o chiquilla dicen "tengo piiiis" y se les sujeta y espera para que hagan aguas como los perros,impunemente en el primer árbol o cuneta,mientras que a un adulto cualesquiera se le persigue y multa sin piedad y sin preguntarle por su próstata o por los servicios públicos cerrados de los alrededores. Si fuéramos civilizados,como los alemanes,por ejemplo,tan educados,limpios y ordenados,permitirían nuestros artistas y alcaldes/sas disfrutar del arte grande y de bronce a todos,como comprobamos en Frankfurt, de vuelta de leverkusen.

http://images.google.es/images?q=%22bull+and+bear%22+frankfurt&svnum=10&um=1&hl=es&sa=N&imgsz=small|medium|large|xlarge


p.d. a ver si les metemos aunque sea uno al sevilla,pa que se callen.

9:38 a. m.  

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