06 junio 2009

Sombras

Es feo el periodismo cuando no se sabe qué hay detrás o alrededor de determinadas informaciones, cuando, ante determinadas situaciones muy importantes, un medio de comunicación históricamente se calla o deja pasar y ante otras, en cambio, va por la vida de justiciero y de candil de luz. Creo, de hecho, que eso más o menos y en mayor o menor medida hacemos los que nos dedicamos a esto, algunos más que otros y algunos con peor fe que otros, ya sea en un medio, en el de al lado o en el de más allá. La pena es que, cuando se juntan demasiadas cosas, entre ellas intereses propios –económicos o simplemente de ego, que también mueven el mundo y mucho-, los medios pueden llegar a confundir torticeramente determinadas cuestiones y lo que debería ser una crítica libre y justa parece convertirse en un asunto personal en el que un lector ajeno a bastantes quides de la cuestión recibe datos que quizá sean medio ciertos pero que están presentados de tal forma que no quieren ni aspiran a dejar lugar a la duda. Bueno, supongo que, nos guste más o menos, las cosas funcionan así. Lo que yo no soporto, en cambio, es que no se firmen esas informaciones, como si se estuviese informando de un peligroso narco y no firmar es tratar de salvaguardar tu vida. Tampoco hay por qué proteger a ninguna fuente, no hay motivo. No firmar con nombre y apellidos una información es, precisamente, el antiperiodismo, que no es otra cosa que dar la cara ante los lectores para que tu firma –hablo de informaciones, no de columnas a veces ligeras como ésta- dé fe de unos hechos que los lectores desconocían. En general, no me gustan las campañas. Mucho menos si son organizadas y mucho menos si no son a firma descubierta, por mucho que igual se pueda llevar parte o todo de razón. Somos periodistas, no sombras.

8 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Preguntales a los del Diario de Navarra y su campaña yo no bajo

12:28 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Bueno, si, quizás sea mucho más periodístico y ético no entrar en el fondo de la noticia dada, cuando se escribe también en la web del club.

1:43 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muchas veces he deseado ser periodista para poder escribir en un medio lo que se me pase por las ancas y no tener que ,necesariamente, firmarlo. Otras para meterme en una manifestación y poder grabar sin ocultarme las ostias que suelta la pasma.Una vez lo hice y me confiscaron la cámara y la grabación. Y otras he pensado que mejor me dedico a mis labores porque, con la mala baba que gasto, si fuera periodista sería parcial, gritón, mesiánico, subjetivo, tramposillo y torticero.
Jugáis con ventaja y seguro que muchos con un carnet sienten lo mismo que otros con un uniforme: impunidad total para lo bueno y para lo malo.
Nagore, que te has puesto muy serio, tengo la sensación de que me estoy perdiendo algo....

Punset.

2:19 p. m.  
Blogger Tatu said...

Publicar noticias ocultando la identidad de su autor, salvo en casos muy concretos en los que debe preservarse por seguridad, es algo nefasto. En el caso del periódico de Cordovilla llega a ser bochornoso, teniendo en cuenta su ausencia de escrúpulos para publicar datos personales que nada aportan a las informaciones, salvo el morbo. Es una publicación en la que no existe la ética periodística, y podría poner bastantes ejemplos de ello.

2:44 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

¿Qué han hecho los del Mariano, pues?, que me he perdido

7:34 p. m.  
Blogger Hastiado said...

Este comentario ha sido eliminado por el autor.

8:51 p. m.  
Blogger Hastiado said...

Aquí me he perdido por completo, todos tenéis que estar en algún secreto que desconozco porque no me he entero de nada. Parece que el autor quiere referirse a algún tema en concreto porque lo insinúa, pero sólo lo deja como revoloteando, como esos runrunes que se escuchan en la plaza, entre los puestos, o en la cola de Layana mientras esperas las pastas.

Cuando os ponéis crípticos los periodistas... parecéis políticos. Joder...

Y digo yo... por tocar tecla a ver si suena. ¿No estarás haciendo lo mismo, centrando para que te lo rematen los arriba firmantes? Me suena al que dice que tiene un vecino, pero no te va a decir su nombre ni de coña, que es un cornudo... sabiendo como sabe que vive en un adosado.

9:03 p. m.  
Blogger P said...

Yo también estoy perdida. No suelo leer el diario benedicto, alguna vez peco en la cafetería dándole al café, pero luego me mortifico con saña y me como un bollo para compensar la falta y la ansiedad.
Jorge, maestro, acláranos.

11:43 a. m.  

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