16 diciembre 2009

Sin discusión

Seamos grandilocuentes: el muchacho que hoy a partir de las 19.00 horas va a dar una charla en la Casa de Cultura de Noáin es uno de los diez mejores himalayistas de la historia. Seamos un poco más objetivos: el muchacho que hoy a partir de las 19.00 horas va a dar una charla en la Casa de Cultura de Noáin es uno de los diez mejores himalayistas de la historia. No es hablar por hablar porque, aunque unir Himalaya con adjetivos como mejor no sea lo más exacto, sencillamente es así, no hace falta hacer una encuesta entre los propios himalayistas. Dennis Urubko, al margen del eterno e inmenso cariño personal que se le dispense por haberse jugado el bigote en busca de su amigo Iñaki Ochoa de Olza, es un atleta sin molde, a la altura de Scott, Kukuzcka, Wielicki, Carsolio o Loretan, al nivel del mejor Alberto Iñurrategi, del mejor Boukreev, del mejor Egocheaga o del mejor Corominas. Dejemos de lado a Messner, porque fue por otra carretera -sin asfaltar-, pero, si es que fuera posible comparar actividades –que en cierto modo sí es posible-, Urubko, al menos en los ochomiles, es, sin duda, la estrella absoluta de esta primera década del siglo XXI que dentro de dos semanas nos deja. Cojan Youtube, tecleen Makalu winter en el buscador. Ahí están cuatro minutos de la primera ascensión invernal en la historia al Makalu (8.463 metros). Vean a Simore Moro enfocado por Urubko recorrer los últimos metros tras superar la antecima besando la cima a 40 bajo cero. ¿Hace falta explicar después de verlo por qué se va uno al campo base del Makalu en diciembre y pasa dos meses a 15 bajo cero meando hielo sin tener siquiera la certeza de que el viento o la nieve te van a dejar intentarlo al menos un día? Para mí, no. Hoy, en Noáin, el más grande himalayista del Siglo XXI.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Plas, plas, plas...

5:33 p. m.  

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