09 diciembre 2009

No hay nada

El problema de la TDT no es que no se vea, es que se vea. Recuerden lo que se decía -antes de que llegaran las privadas- tras echar un vistazo a lo que había en el primer canal y la UHF –no se hablaba de eso de La 1 y La 2-. Se decía: no hay nada. En efecto. Podía ser literal –ambos canales estaban aún en la Carta de Ajuste- o subjetivo –en una echaban Pueblo de Dios y en la otra, por ejemplo, un concierto para piano y orquesta y para la que madre que parió al del piano-. No había stress ni ansiedad, porque no había expectativas. Se miraba la programación, se fijaba un objetivo a ver –el telediario, una película a la noche, el partido del Barcelona en La Mano de Elías de Tel-Aviv- y el mundo seguía girando más o menos desquiciado. No sabíamos quién era Carmen Lomana. Luego llegaron las privadas y todo se empezó a complicar, porque crecieron las posibilidades y de éstas surgió la figura del mando a distancia, ése causante de millones de muertes anuales por el aumento que provoca en la presión arterial -a la altura de la grasa y de la sal- el inútil intento de buscar algo en seis o siete sintonías sin resultado alguno durante más de media hora a una velocidad media de rotación de unas 45 visualizaciones minuto. La llegada de las dos últimas privadas no hizo sino agudizar el problema, que ahora se verá multiplicado hasta llegar a la cifra de 25 canales cuyo contenido en muchos casos y durante buena parte del día y de la noche es francamente deleznable. Eso sí se ve, que no lo sé, porque aún no me he comprado el aparatito y pienso esperar a que se produzca mañana el apagón. Por darme el gusto de volver aunque sea por unas horas a cuando no había nada –literal o subjetivamente hablando-, había que fijarse objetivos o, en último término, llenar cada uno su propia vida.

12 Comments:

Blogger Zeberio Zato said...

Yo estuve unos meses sin televisión en un piso compartido, y no veas cómo mejoró la comunicación. Luego llega el cacharro ese y ya no tienes por qué pensar en tu vida. Todo solucionado... en fin.

1:48 p. m.  
Anonymous El Txandrios said...

Es el cancer del siglo XXI. Pero seguro que puede empeorar, no lo dudeis.
Salud

5:20 p. m.  
Anonymous Basilio said...

El que jugaba en la Mano de Elias era el Real Madrid de Madrid, camarada Nagore

5:54 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

En el 87, 88, 89 y 90 jugamos nosotros, camarada Basilio, cuando este país comenzó a ser medio decente y el Mandril no ganaba las ligas por decreto, ja-ja.
Salud.

6:28 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Mi amor: para que te documentes: se trata de la espiadora de coaliciones de Susur Mayor.
musus.

9:42 p. m.  
Blogger P said...

Juanito Navarro, durante la dictadura y la transición, solía contar un chiste:
Televisión española, la mejor televisión que tenemos en España. Cuando llegaron las mama chicho lo repetía en Teta 5 en pretérito, para qué iba a cambiar el repertorio de toda una vida.
Qué horror!, cada vez me parezco más a la madre de Aída.

10:44 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy certero de nuevo Jorge. Es posterior pero mi favorito era el Pabellón de la Paz y la Amistad (una caña a que no sacas un nombre más alejado de la realidad que ése), y una escena inolvidable de mi infancia es el día que Pedro Barthe narraba los triples de Gallis -y las monedas voladoras- debajo de una mesa en Thessaloniki. Grande.

3:47 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

¿qué le pasa a la de Susur, ñoco, que no me entero, de qué hay que documentarse? Tengo un mail, oiga, amplíe datos, ja-ja, gracias.
Pabellón de la Paz y la Amistad, gran nombre, vaya europeo más cojonudo el del 87, qué equipazos.
Saludos.

9:20 a. m.  
Anonymous Basilio said...

A los polacos que habitais en este blog, recordaros que para cuando La Caixa, perdón el Barsa, llego a la Mano de Elias en el 87, los del Real Mandril de Mandril ya teniamos hijos que iban a la Universidad por Tel Aviv. He dicho.

2:47 p. m.  
Anonymous PRAVDA said...

Sí, cuando en el Maccabi jugaban Moti Aroesti, Berkovitz, Lee y McGee y Dorom Jambchi...no sé si se escriben así pero sí recuerdo cómo jugaban...Jordi, ya lloraste con lágrimas de mujer lo que no defendisteis como hombres ante la Jugoplástika, sobre todo Epi que hizo unos pasos que ni los críos de minibasket...para mano la de Petrovic. El otro día en un gran reportaje sobre Fernando Martín contaba Iturriaga que Martín le tendió la mano en el túnel a Drazen y él...le escupió en la cara...¡qué grande era hasta cuando se comportaba como un cerdo! Se lo podía permitir... Eso sí, tuvo que esprintar hasta el vestuario...

3:17 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Basilio, tb juguemos en el 82 y en el 84, un respeto. Ustedes iban mucho por allá en los 70, lo dicho, cuando no había luz.
Pravda, puta Jugoplástika, te olvidas de Perry y Mercer y de Eral Williams dando un bote en el pabellón de deportes para darle de ostias a alguien y Hector Quiroga mudo.

6:26 p. m.  
Anonymous Basilio said...

Joder Pravda, ha sido mencionarme a Aroesti, Miki Berkowitz, Jambchi y compañía y ponerme a llorar. Que tiempos aquellos cuando los blancos nos paseabamos por Judea y Samaria mientras el Barsa luchaba con el Joventut por la liga catalana. Besitos

8:26 p. m.  

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