05 diciembre 2009

A peor

El mundo, en general, es peor desde el martes. El País, en particular, más aún. Han sustituido al crítico de televisión que casi no escribía de televisión por otro crítico de televisión que sí escribe de televisión. Vamos a ver, ¿nos hemos vuelto locos?, ¿a quién le interesa un crítico que, efectivamente, sólo escribe de lo que se supone que tiene que escribir? A nadie, ¿no? Esto es, la gracia es que las cosas no sean lo que tienen que ser, que para eso ya están los espejos y las ferreterías: ¿que necesitas una broca del 3, ni una del 3,1 ni una del 2,9, si no concretamente del 3 y helicoidal? Te la compras. Ésa es la gracia de las ferreterías, que encuentras lo que necesitas. ¿Quién necesita una columna que hable de televisión, sólo de televisión? Nadie. Vamos, creo yo, que no se me enfaden los que hacen columnas de televisión, que la vida es dura para todos y, al menos en este gremio, seguramente más para ellos, porque tener que fijar tu vista exclusivamente en, según ratos y cadenas, semejante contenedor de desechos tiene que ser terrible. El jueves, por ejemplo, andábamos mi rival y yo peleando con el último macarrón cuando de una cadena local surgió esta frase de la locutora: los navarros somos distintos. Esto, según el tono con el que se diga –el que utilizó-, puede llegar a tratar de querer decir que, como navarros que somos, somos distintos y que precisamente de esa distinción emana nuestra virtud. ¿Qué haces ante semejante cosa? No nos comimos el macarrón, nos dio la tos. En fin, que la cosa está mal. Y, volviendo al inicio, peor desde que Enric González no nos deleita con sus artículos sobre lo que le da la gana. Evidentemente, El País ha sido libre de creer que tanta libertad era peligrosa. En su derecho están, pero con mi euro que ya no cuenten. Ea.

5 Comments:

Anonymous patxi said...

soy tambien lector incondicional de enric gonzalez y hay que decir que se despidio de los lectores hace unos dias debido a que aceptaba la corresponsalia de el pais en jerusalem.y el periodico vale 1,20...

2:04 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

ya, ya, Patxi, sé que se va a Jerusalen: hay ofertas que no se pueden rechazar (seguro que recuerdas El Padrino).
Ya, ya, vale 1,20, pero escribir euro veinte o 1,20 queda más raro. Con lo del euro a secas creo que nos entendemos todos.
Saludos.

2:36 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Recelé cuando anunciaron que sería el nuevo corresponsal en Jerusalén. Pero cuando él mismo, en una charla con los lectores, anunció que no conocía mucho de la situación en la zona (qué modesto es), pero que lo primero que iba a hacer era leer "Oh, Jerusalén", de Dominique Lapierre, mi recelo se volvió inquietud. Ya veremos cómo le va, y a los lectores con su nueva etapa. Personalmente a mí ya no me afecta. Tras hacerlo durante muchos años, ya sólo compro El País cuando viene algún escrito de Sánchez-Ferlosio.

Tatu

1:29 p. m.  
Blogger javier said...

Enric Gonzalez es en mi opinión lo mejor de El País y del periodismo español en general. Sus tres libros (Historias de Londres, Historias de Nueva York e Historias del Calcio) son una autentica gozada. Gracias por llamar la atención sobre su exilio forzoso.

9:21 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

Estamos de acuerdo Javier, un abrazo.

10:18 a. m.  

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