30 diciembre 2009

Subdesarrollo

Así las cosas, como estamos en días de tradiciones, nubes, agua, vientos pelaos e incordios varios –cuidado: hay un virus suelto de esos de 24 horas. Como viene se va. Parece el sector crítico de las Juventudes del PSN. Ni te da tiempo a tomarle el nombre y ya estás otra vez estable-, retomemos una de nuestras tradiciones preferidas, ésas sin las que los años no serían años y Pamplona sería Cádiz: Lizaur, Fernando. Un gran hombre, dicho sea de paso. O todo lo contrario, pues no tenemos el gusto. Lizaur, amén de por organizar con su empresa y posteriormente con una asociación la llegada a Pamplona de los tres hombres estos en los que aún cree Zapatero, es también conocido por otra cosa: recibe él o la asociación que preside 52.000 euros de vellón por armar la gori cada 5 de enero. Hasta ahí, hasta lo de la gori, correcto: como vivimos en un mundo de mentiras qué más da otra más a los niños hasta que tengan edad de hacerse de las Juventudes del PSN y seguir con más mentiras. Bien. Pasemos al punto 52.000 euros: es una cantidad. Cualquier ayuda de ese calibre y de carácter municipal obliga al receptor a determinadas exigencias, lo que es lógico. Bien: entre las exigencias de este ayuntamiento tan tradicional no parece estar el importante hecho de que este señor va pintado de negro, no es negro y nunca lo será. Si un ayuntamiento debe de, entre otras muchas cosas, abogar por la igualdad entre sexos, razas y personas, uno de sus campos de acción debería de ser que se vea como lo más normal del mundo que uno de nuestros miles de vecinos que sí es negro haga de Baltasar. Si Lizaur no lo quiere así, en su derecho está: no se le da la subvención, ni tampoco el permiso para montar su gori. No caerá esa breva. Esto es Pamplona, el norte subdesarrollado. No Cádiz.

5 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Los 52000 euros son de todos.
Barcina: un negro para Baltasar

12:06 p. m.  
Blogger P said...

Y que razón tienes, pero este hace oídos sordos a todo lo que no sea engordar su ego. Si no tuviera el apoyo de su entidad crediticia y de la nostalgia de un partido en el poder. Pa rato

7:43 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

En fin, que razón tienes...

11:42 p. m.  
Blogger Raul said...

Para mi, el problema principal es que el rey Baltasar da besos a los a los niños y los mancha de "tinta", con lo que los crios crecen con la idea de que los negros "manchan", cosa que da muy mala imagen a esa raza, y la discrimina.

1:03 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Lo que está claro ese que dicha asociación, cuando elige a Lizaur para hacer de Baltasar, no piensa en los niños sino en ese señor. Para comprender lo ridículo de mantener a un Baltasar pintado basta imaginarse lo contrario: a un negro pintado para representar a Melchor, o a Gaspar. Y como este señor es tan desaforado abalanzándose sobre los niños, hoy al ver llegar a sus majestades mi hija, con tan sólo 4 años, ha preguntado: "¿Baltasar está pintado? Porque le he visto una raya blanca aquí, en el cuello". O se mueve menos o que se pinte todo el cuerpo, leche, no sólo la cara y las orejas. Por cierto, juraría que entre los gritos que llamaban a los reyes he oído a alguien gritar "¡Histrión, histrión!".

Tatu

9:15 p. m.  

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