13 octubre 2005


El Lacasito

Me hacen los ojos curvas. Hoy es el tan esperado día, en el que por fin conoceremos qué va a pasar, si esto tiene sentido, si ha merecido la pena. En definitiva, si no va a ganar El Lacasito. No, no hablo del Nobel de Literatura, al que vuelve a estar nominado Él, El Maestro, y que seguro que se lleva Adonis, por su físico, claro, o algún escritor uzbeko. Hoy, los seguidores de OT -sí, ¡qué pasa!-, deshojaremos la margarita, nos dejaremos el sueldo en mensajes y asistiremos con el corazón en un guruño a la decisión final. Para los que no lo hayan seguido porque ven las pelis ésas raras del Gasset, hay tres aspirantes: Sandokán, la Reina de Suecia, ex-azafata, y El Lacasito. Ahorro el adjetivo que suele adjuntarle mi rival porque escribo en horario infantil. A lo largo de estos meses, mi rival se ha ido varias veces a la cama con la tensión por los aires por culpa de Idaira, así que yo agradezco al programa que incluso haya tenido que hacer tongo para que no siguiera la canaria. La salud es lo primero. La de mis sensibles oídos, por supuesto, que la de mi rival es espectacular. Al minuto de meter el pie, se duerme. De no creer. Pero no me engaña. Seguro que soñaba con Idaira, con ese No llores por mí Argentina que nos destrozó todo el cristal de Murano de la alacena. Yo soñaba con el hamaquero, desde un punto de vista meramente empático ¡eh! Me caía bien. De los de hoy, pues nada, mientras no gane El Lacasito, el resto nos da igual (¿no les recuerda esto a las elecciones generales?) Así que no se preocupen si esta noche ven una pareja cogida de la cintura blandiendo unas birras y cantando a voz en grito ese precioso verso que dice “¡joder, qué bien se está en esta capital, txikita y apañada pero pa qué quieres más!” Somos nosotros.

3 Comments:

Anonymous Anónimo said...

El Lacasito ése tiene la misma cara de ET...

4:47 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Qué roto estas ,cabrón!!

7:37 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

la siguiente vez mejor no hables, que mira luego lo que pasa.
Fuerte ahí.

11:10 a. m.  

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