02 noviembre 2005


Carrusel

Qué nervios hija, que a pocas no debuto, aunque total, pa lo que hay que ver, que ya lo dice El Maestro: “Hay un millón de rostros a mis pies, pero todo lo que veo son ojos oscuros”. Dos días y ya dan ganas de volverse pa dentro, con tanto festejador, como si me conocieran de algo. Pero ya me conocerán, ya, que les avisé. El caso es que estaba tan tranquila en casa, pin-pan, pin-pan, a mi bola, y a mi padre no se le ocurre otra cosa que poner El Carrusel. Y me puse atacada. Es que a mí El Carrusel me ataca. ¡¡¡Goooool en El Sadar!!!! Eso no hay feto que lo aguante. No dijo gol de Osasuna, no, sino en El Sadar, que son unos torturadores. ¿Qué pasó?, que pegué un zurriagazo al aire cuando confirmaron que el gol era nuestro que a pocas se va mamá escaleras abajo encima de la San Basilio, que estaba de visita, supongo. Pero no quitó papá la radio y pasó lo que tenía que pasar, que me puse cardiaca, empecé a hiperventilar y digo, pues nada, a ver si dándome la vuelta consigo no oír, pero ni queriendo. Y cada vez que atacaba el Espanyol, toma patada. Hasta despejé un par de oportunidades de ellos. Entonces metimos el segundo y debió ser algo así como lo que cuenta Fontanarrosa que le pasó al viejo Basile, porque pegué tal brinco como pa habernos matao. Nos fuimos a la Ruber quemando ruedas, mamá con la tripa como el punching-ball de Tyson, yo del revés y papá yéndose pata abajo. Pero con tres puntos más y de líderes. Y nací, por error al no distinguir patadas de contracciones, pero nací. Y ya que estoy aquí y que me han puesto el nombre de la canción La Perversa Leonor de Krahe pues les voy a hacer aprecio y se van a enterar. El primer paquete les va a caer a los de la SER, que no se han coscao de que con la salud de los rojos no se juega.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

estás como un cencerro. Y se agradece, que nos reímos mucho, pero mucho, que hace falta. Gracias por las risas.

4:46 p. m.  

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