29 noviembre 2008

Galtxak

No es por nada, pero ayer se murieron 3.150 niños. No por nada en concreto, pero el caso es que la palmaron. La culpa es suya, no obstante. Si se hubieran muerto de golpe o en alguna iglesia de Iowa viendo una película de Chuck Norris, otro pelo les cantaría, pero no es el caso. Tal vez se murieron 10.200, ni puta idea. 0 7.300, soy muy malo para las cifras. Lo importante es que se murieron y los muy golfos no tuvieron la decencia de comunicarlo a la prensa, con lo cual es como si no se murieran. También la diñaron 3.301 adultos, pero no pasa nada. No fue por ningún atentado terrorista, ni por algún concurso de la tele. Se murieron sin más, por flojos. Que se jodan. El tema es que si tuvieran recursos hubiesen sobrevivido, pero no es nuestra culpa que no los tengan, que vean la tele. Ayer salió Esperanza Aguirre con calcetines. Qué pobre. No hay nada que achacarle, más que ella no pudo dormir, ¡gora el Valium! Y que te pillen en calcetines es una jodienda. Si te pillan en bragas es diferente, tienes más opciones de cambiar las cosas. En cambio, en calcetines es imposible hacer nada. Se ve que de la India a aquí no hay horas ni nada para cambiarse los calcetines, hay que intentar demostrar que se ha estado en primera línea de fuego, porque es importante certificar que eres una persona humana como los demás. Me da asco Esperanza Aguirre, o su imagen. Y mi imagen. Y la vuestra. Mucho más desde que intentamos contar que hemos estado ahí, cerca. No me vale, me repugna, ella y yo mismo. Lo único que vale para decir que hemos estado cerca es haber estado cerca de verdad, pasar miseria. Hoy se van a morir por mi culpa un par de niños. Pero me da igual, porque me cambio los calcetines y aunque huelan los lavo y así soy feliz. Es sencillo. Calcetines hay de sobra.

2 Comments:

Blogger Tatu said...

Muy bien, Jorge, muy bien.

3:04 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

No se puede expresar mejor. Gracias por manifestar lo que pensamos muchos, Jorge.

5:17 a. m.  

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