05 abril 2009

Primaveras

En un banco del parque, la luz del atardecer va difuminándose pausadamente, mientras avanza la sombra sobre la estructura de los columpios. El abuelo, de pie con su boina y a vuelo no mucho más de 65 años, toma de la mano a su nieto, le limpia las rodillas, saca de una bolsa una manzana envuelta en papel de plata y se la da. La manzana está pelada y en trocitos. El abuelo es feliz. El niño es feliz. Y yo, enternecido como sólo se enternece uno en los nacimientos de las primaveras, pienso: la culpa de la crisis la tiene este cabrón. Y su mujer. Su mujer estará ahora cocinando a seis manos para llenarle al hijo y a la nuera la nevera de tuppers. Su marido lleva al nieto al colegio por las mañanas, lo recoge, le dan de comer y tres de cada cinco días lectivos se lo quedan en casa hasta las 6, que es cuando, con suerte, el padre sale del banco y la madre del despacho, agotados ambos. La hermanita del niño tiene 11 meses y está en casa con la señora que la cuida. Si estos millones de abuelos no donasen su tiempo por amor para que sus hijos pudiesen tener hijos, casas adosadas, un mes de vacaciones al año y se realizasen como trabajadores, se multiplicaría por dos o por tres la cifra de divorcios, habría mayor demanda de pisos pequeños en alquiler, bajarían los precios y las hipotecas, los abuelos estarían consumiendo por Benidorm o debajo de casa en lugar de mustiarse en un parque mascando manzanas, cogerían libros prestados en las bibliotecas y se los leerían, sus hijos entonces se darían cuenta de que así no se podía seguir, los solteros encontrarían bandejas individuales de pechugas en los supermercados, se hundiría la demanda mundial de actimeles, se ligaría más y mejor, algunos incluso aprenderían a tocar la guitarra. Abuelos del mundo, liberaos.

18 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¡Cuánta razón tienes! Quién tuviera padres, que si estuvieran vivos serían ahora como esos abuelicos, para poder cuidarles, mimarles y agradecerles cada día todo lo que nos han dado.

4:58 a. m.  
Anonymous tzalo said...

Ya era hora, de que alguien pusiese los puntos sobre la ies. Hacía tiempo que observaba este fenómeno, pero al preguntar tanto a algún hijo como a alguna abuela(sobre todo)me decían que ahí residía la felicidad, que encantados todos, que siempre se desea lo mejor para los hijos... que los hijos son para siempre...Es un chollo tener unos abuelos así. No para algunos fines de semana...no...Cuando me llegue la jubilación me niegaré a que me traten como trabajadora sin retribución.

12:58 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Los puñeteros actimeles ja, ja..muy bueno, Nagore...otra opción es montar un comando de Gerokillers!!

1:29 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Empecé a recelar al ver que muchos niños siguen al cuidado de sus abuelos incluso los festivos. No se trata sólo del tipo de vida que llevamos ahora, es algo más inquietante. Lo más triste es pensar cuántos de esos abuelos y abuelas terminarán sus días solos en una residencia...

2:16 p. m.  
Anonymous PRAVDA said...

Comento el tema por alusiones, evidentemente:
- Detecto tanto en la columna como en los comentarios un mal endémico en nuestra sociedad y es considerar a los abuelos como seres sin capacidad de decisión para decir sí o no a las propuestas de sus hijos...basta de infantilizar a esas personas mayores que no necesitan a nadie que les libere de nada, que ya son mayorcitos.
- No conozco una mejor manera de pasar una jubilación que cuidar de mis nietos y no pudriéndome haciendo macramé o aprendiendo cómo se maneja el móvil en un club de jubilados
- Tampoco conozco una mejor opción que terminar en una residencia de calidad, puliéndome el patrimonio y haciendo lo que me dé la gana, como el abuelo Simpson, que hay que ir abandonando ese ideal yanomami del modelo familiar que Navarra olvidó hace un par de generaciones y no equiparar residencia=matadero donde te mueres de soledad. Quien no recibe visitas, igual no las quiere, igual no las necesita, igual es la cosecha que recoge después de lo sembrado a lo largo de la vida (igual era un maltratador de mujer e hijos) o son las misma visitas que recibe el abuelo que vive solo en su casa en peores condiciones.
He dicho.

9:00 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

Ja-ja, me encanta cuanto Pravda entra al sabanón y además por alusiones (coño, que no te están siguiendo, no es tu caso, es una exageración exagerada, ya sabes cómo son mis chorradas, no enfadarse que aquí todos quien más quien menos escupimos pa arriba, yo el primero).
1º) Tienes razón. Unos padres que le dicen no a sus hijos -o sí pero a nuestra manera- es de lo más habitual. Nadie hace nada obligado, pero hay pedires que parecen dares. Para mi de lo que hay que liberarse un poco todos es de esta sociedad matriarcal que hemos creado entre todos, que tiene sus ventajas y sus desventajas, que se tienen los hijos en comuna.
2º) Hay más alternativas a hacer macramé. Pregúntale a mi padre después de pegarse el fin de semana entero con las tres bestias pardas. Podría hacer macramé, subir al Everest por la cara sur y hasta ser medio melé con Irlanda.
3º) Ties razón en lo de la residencia. Habría que hacer residencias para niños (ja-ja, es broma).
A veces no queda otra que abarcar lo que se está abarcando, pero a veces se abarca lo que no hace ni puta falta abarcar y vete a saber por qué. Yo iba a eso -creo-, a que habrá casos para todos los gustos y situaciones. Pero que decir que no de vez en cuando no nos vendría mal. Y, por supuesto, me incluyo.
abrazos y besos.

pd: ¿nos montamos un ensayo a medias?, ¿a qué hora en el Vienés, ja-ja?

9:48 a. m.  
Anonymous PRAVDA said...

Fulminante respuesta Jordi, y como bien repite últimamente Julián Muñoz, "con todo el respeto y con todo el cariño"
Lo de las alusiones, va de coña, que tengo a unos abuelos en Gandía y a otros en Lanzarote, me río yo de la esclavitud de los abuelos. Esclavos los que cotizamos para esas jubilaciones a los 60 años cuando "estoy hecho un chaval" que diría Paco Mtnz Soria...
A esos prejubilados de la banca les ponía yo a cuidar a tus sobrinos pero 8 horas al día y sin festivos...
Besos y abrazos según corresponda.

10:40 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

ja, ja, eso te pasa por cotizar.
Ayer mismamente estuvimos la tarde noche con ellos. Se portan de cine -de cine bueno-, pero hay que llevar los tapones de cero, joder qué cuerdas vocales.
Abrazos y brazos.

10:48 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Me van a permiir, los contertulios de esta mesa camilla, que intervenga. Yo, a diferencia de los demás participantes,soy abuelo que ejerce, me siento aludido y como tengo "linea ADSL", me puedo permitir el intervenir en esta tertulia, ventaja vedada a la mayoría de mis contemporáneos.

Uno de los contertulios, el que se refugia detrás del pseudónimo PRAVDA. tiene mucha razón cuando dice que "...basta de infantilizar a las personas mayores que no necesitan a nadie que les libere de nada".

Los abuelos, cuando queremos de verdad a nuestros hijos, no podemos dejar de preocuparnos por la marcha de su cosas. La ayuda que podemos prestar, cuando esta es necesaria, tiene una inmediata compensacón que es la honda satisfacción que produce el deber cumplido. Esta es una sensación subjetiva, no todo el mundo lo apreciará de la mism manera, pero en mi caso es muy importante. Por supuesto, todo este "encanto" se rompería si uno llegara a sospechar que el hijo o el yerno fuera un "cara" explotador de la debilidad de los padres.

Y tdavía no he hablado de lo que uno puede llegar a querer a los nietos, cuando se frecuenta su compañía. Pero de esto ya os hablaré otro día.

Adios, amigos.

12:13 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Estimado JI:
bienvenido a la mesa, tenga cuidao de no quemarse con el brasero. En primer lugar, no se dé por aludido, a lo sumo por señalado como parte integrante de un todo que conforman decenas de experiencias sueltas con las que uno hace un bolo como se les hace a los nietos con el higado encebollao. Tié usté toda la razón, pero no me negará tampoco que hay amores que puedan acabar si no matando si atiborrando. Dicho esto, el deber cumplido es amplísimo y quizá por cumpir algunos deberes que yo considero si no externos sí que no absolutamente propios haya personas que estén dejando de lado los realmente propios. Me puedo equivocar. Y, por cierto, Pravda no es un seudónimo, el chaval se apellida asín, ja-ja.
Hala, voy a hacer la comida. Hoy, pasta con granizo.
Abrazos.

12:21 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

En esta ocasión no estoy de acuerdo con el primer comentario de PRAVDA:
1. Cuidar a unos pequeñajos que se cagan, comen todo lo que pillan del suelo y lloran cuando otro pitufo les quita el juguete es AGOTADOR, no te digo nada si ya tienes 70 años. Y además tienes que relacionarte con otros padres o abuelos y hablar del apasionante mundo del estreñimiento infantil, la lucha por las papillas de frutas y las dosis de apiretal en función del peso de la criatura.

2. Me gustaría saber qué entiende PRAVDA por una "residencia de calidad". A mi no me gustan, supongo que por el nocivo influjo de Vázquez Montalbán, que en su "Historias de política ficción" narraba un asesinato en un asilo. Ya sé que sólo es un relato, pero no le veo mucho glamour (perdón por la palabreja) al asunto.

3. Me temo que en el fondo subyace esa dichosa "fiebre" por tener hijos. Llámenlo misantropía, pero tener prole para que la cuiden los abuelos no me parece justo, ni para los niños ni para los abuelos. Estos ya ienen "la satisfacción del deber cumplido" por haber sacado adelante a sus hijos. A este paso acabarán haciéndose cargo de los bisnietos.

10:36 p. m.  
Anonymous PRAVDA said...

Al último comentario que disiente...
- 1. De nuevo reitera el error de intentar decidir por otros, a quienes se siente en la obligación de proteger, cuando nadie se lo ha pedido. Hay libros que enseñan a decir "no" sin sentirse culpable, y eso es un camino de madurez que hay que ir recorriendo, sobre todo si tienes 70 años. Cuidar a pequeñajos es agotador, pero igual de agotador que cavar patatas en la huerta y cada uno decide lo que le llena más.
- Respecto a las residencias, me temo que ha visto demasiado los Simpson, donde Burt le pregunta al abuelo si ha cascado alguno esa noche y Abe le contesta que no, que este mes han pagado todos. Mejor acercarse a esa realidad sin tremendismos y sin prejuicios, pero con el realismo de los límites dignos en el cuidado, que alguien nos ha prometido una eternidad a un precio que pocos pueden pagar. Me río yo de "le sorprendió la muerte a los 99 años", la pena es que a algunos les pilla de sorpresa.
3- Esa frase del "deber cumplido" tiene un tufo de antiguo régimen, como si una persona con 65 años ya no tuviera deberes ni obligaciones ni nada que aportar a la sociedad. ¿qué es ese deber? ¿cotizar? Venga ya, mejor ir olvidando la cotización como una hucha que voy llenando para romperla cuando cumpla 63 años, porque éste es un sistema de solidaridad intergeneracional que no se sotendrá mucho tiempo con esa filosofía del "deber cumplido".
Buff, me habéis pillado con ganas de par de mañana....

8:37 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

Otra vez se te ha olvidau la pastilla. Móntate en mi licotero que te llevo ande quieras vida mía.
Colecta el mail, que te paso un cancionón, mayfrien.

9:17 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola, soy el autor del comentario nº 11. Sr. PRAVDA, esta vez en algo coincidimos: en que la frasecita de marras desprende aroma a flechas y pelayos, pero yo la cité porque otro comentarista la había empleado para justificar la "tortura" a la que le someten sus nietos. Evidentemente, uno puede negarse a cuidar de esos terribles bambinos, pero reconozca usted que los chatajes sentimentales son difíciles de esquivar. No obstante tomo nota, dejaré de ver los Simpson, aunque mi opinión sobre los asilos (me niego a llamarlos "residencias") no cambie. Tal vez lo hará el día en que mis pellejos recalen en uno de ellos. Yo también voy a tomar mi pastilla, que creo que se acerca un helicóptero y no es el de Tulián.

12:50 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Vamos a ver, Sr. Comentarista Nº 11. ¿de dónde saca Vd. que mis nietos me someten a "tortura"?. Yo no lo he dicho ni insinuado y además no es verdad. Yo creo que, de una lectura tranquila y reposada del conjunto del texto, cabría deducir todo lo contrario. Vaya pues mi protesta, porque me siento herido.

En cuanto a lo de ANTIGUO REGIMEN, FLECHAS Y PELAYOS...Yo alucino.

Cuando yo digo cumplir con mi deber, me refiero a cumplir con lo que la conciencia en cada caso me dicta. Si cumplo, quedo tranquilo conmigo mismo. Si incumplo, no quedo satisfecho. Y este deber no se agota cuando uno cumple 63 años. En mi caso se agotará cuando yo cumpla los 85, que son los que pretendo alcanzar. Es tan dificil de entender esto?. ¿es justo decir que esto tiene un tufo de ANTIGUO RÉGIMEN o un AROMA DE FLECHAS Y PELAYOS?

A pesar de todo, muy buenas tardes a todos.

5:04 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

¿Veis los tres? esto de hablar por el Internet es un invento de los militares yankees para que la gente no se reuna en los cafés como siempre y no se monten las revoluciones. Con eso de que por escrito surgen miles de malentendidos, nos podemos pegar horas charloteando para solaz de Telefónica, que se atiborra con nuestros adsl de mielda.
Abrazos a todos.

pd: 85 me parecen pocos JI, el Iru va a estar abierto por lo menos hasta el 2030.

5:31 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Buenas noches: soy el comentarista nº11, que como los asesinos en las novelas policiacas vuelvo al lugar del crimen. Quiero disculparme ante la persona a la que he ofendido, cuya protesta acabo de leer... Efectivamente, como usted ha expuesto sus nietos no le torturan y seguro que realiza con ellos una labor encomiable que le reporta muchas satisfacciones. Por otra parte ha explicado muy bien en qué consiste obrar de acuerdo con su conciencia, y perdone si ha encontrado impertinente mi expresión, que sólo pretendía ser una chanza. Le aseguro que mi intención no era herirle. Así que hago propósito de enmienda y acto de contrición, aprovechando que en estos días numerosos penitentes tomarán las calles. Eso sí, que no espere ese bellaco de PRAVDA (je, je) que me retracte de mi opinión sobre los asilos. Saludos a todos.

9:39 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy bien, Nº11. Quizás yo me he pasado un poco. Las personas mayores, que venimos de vuelta de casi todo, perdemos también flexibilidad en la cintura. No le aburriré contando las cosas que vamos perdiendo.

En cuanto a Jorge Nagore, gracias por el quite. No lo hubiera mejorado EL CHICO DE OLITE en sus años mozos con el capote de brega.

10:36 p. m.  

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