09 mayo 2009

Los apandadores

La pinta de pijomacarra que gastaba Galipienzo cuando entró a su juicio es la misma que gastaba cuando campaba en Egüés, no ha cambiado un ápice, lo cual demuestra, como poco, dos cosas: tiene buena genética y una excelente jeta, la que te permite ir por la vida disfrazado de campeón, las manos en los bolsillos y cara de creerse un tío listo en medio de una recua de soplapollas. Como no sé nada de leyes, no tengo ni idea qué marca y tamaño de puro le van a endosar, pero lo que no me cabe duda es que será menor de la que supuestamente merece, aunque sólo fuera por las señales de peligro que desprende y desprendía –danger, calavera con tibias cruzadas-. Cualquiera que se cruzara con Galipienzo a principios del presente milenio puede corroborar –incluso lo corroboraron personas muy cercanas laboralmente a él, que pusieron pies en polvorosa en cuanto vieron que tenía un brazo mucho más largo que otro: incluso lo pueden corroborar personas a las que ofreció trabajo, crecidito que estaba el chico- que lo que acabó pasando se le podía intuir en las líneas de la frente, de la misma manera que cuando se entra en un bar hay clientes que emiten señales de mejor no te acerques y hay que meterse el pincho doblao y salir por patas. Así el asunto, no sólo la lógica indica que supuestamente delinquió amplia y pertinazmente –cómo crecen algunos patrimonios- sino que necesitó de muchos cooperadores e instigadores, algunos de los cuales le acompañan en este paseo de Reservoir Dogs que protagonizan y que apesta a estrategia conjunta. Éste y otros medios están informado del juicio, pero me atrevo a recomendarles que entren en
www.eljuiciocasoegues.blogspot.com, amplio, detallado y minucioso estudio de lo que fue y está siendo el juicio al de pinta de pijomacarra y sus señores de negro.

4 Comments:

Blogger La corrupción Foral a juicio said...

Muchas gracias Jorge por tu reconocimiento. Nos ha hecho especial ilusión y sobre todo nos ayuda a seguir expandiendo nuestra idea de Tolerancia cero frene los corruptos. Muchas gracias nuevamente

12:39 p. m.  
Blogger Librero a mi pesar said...

Mi sensación (no puede ser otra cosa porque no tengo ni idea) es que el pijomacarra no es más que el bobo que se va a comer el marrón, que lo pusieron para eso. Se dice que cuando llegó a Egués tuvo que preguntar dónde estaba el Ayuntamiento que iba a dirigir.

Nagore la cerveza se calienta y a los británicos les gustará templada, pero a mí me sigue pareciendo pis.

1:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Flipo con el blog. No hay lo que hay que tener para publicar todos de los picapleitos

6:19 p. m.  
Anonymous Navarra Vice said...

Jorge:

Creo que nos esperan momentos de gloria antes de los Sanfermines. No me cabe duda de que habrá sorpresas forales en relación con el "brazolargo de Buztintxuri", que no es el mismo que el de Egues, y, si no me han informado mal, también habrá amargura del "brazolargo en la Taberna" (¿lo pillas?). Seguro que sí, que tú eres muy listico.
En cuanto al último anónimo, que no se preocupe: a cada cerdo le llega su San Martín, pero a cada txorizo le llega su Sanfermín. Estoy segura de que me entendéis.

8:49 p. m.  

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