13 mayo 2009

Qué paciencia

¿Pa qué, pa cagarla? Supongo que conocen el chiste. Esa sensación se me quedó al leer muy por encima –me ha dicho mi médica que vaya abandonando paulatinamente las drogas- una entrevista al futuro europarlamentario navarro del PP, Pablo Zalba. Fue a raíz de una pregunta: ¿sabe los ingresos que va a tener como europarlamentario? Y su respuesta –pa cagarla- fue: lo desconozco. Esto es, una de dos, o una mentira gorda o, ya no queda otra alternativa si no es la primera opción, una irresponsabilidad y un insulto. Si no es una mentira y todo lo que una mentira conlleva, es una enorme dejación, porque la dignidad propia y el no insultar a la ajena comienza por, como mínimo, conocer lo que le van a pagar a uno por llevar a cabo una labor, sea esa labor necesaria o no, sea esa labor merecedora o no de tal o cual sueldo. No es una cuestión de que el dinero a recibir sea uno u otro, no es un asunto de querer o no ganar más, de darle mucha o poca importancia a una cantidad concreta, pero es obligatorio conocerla y, una vez llegado a ese punto, decidir si esa cantidad es o no es ajustada a lo que uno es capaz de ofrecer y, lo sea o no, darle mucha, poca o ninguna importancia. Desconocerlo o decir que se desconoce es, se mire como se mire, tratar de querer hacer ver que no se da importancia al aspecto económico de un trabajo cuando el aspecto económico de un trabajo no sólo es importante sino que es clave, algunas veces porque el trabajo merece la pena a pesar del sueldo y otras porque el sueldo no es lo más importante ni por asomo. Cuando medio mundo se va apañando con poco, un sueldo aproximado de 7.000 euros mensuales quizá –sólo quizá- no sea el motivo de Zalba, pero es muy poco estético negar su existencia o querer pasar por encima. A ver si va a resultar que va de hippy.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

A ver si va a ser el eurodiputado anarkista...
Ya está leído, ahora lo estoy pensando...

Punset.

12:59 p. m.  
Anonymous rosa said...

Van a cobrar mucho más de 7.000 euros: faltan las dietas por sesión (otros cinco mil leuretes al mes) y los gastos justificados. Para colmo, han quitado las sesiones de los viernes, atención a la razón de interés público general -"porque no iba nadie"-, con lo cual ahora se piran los jueves por el mismo precio (bueno, en el caso de España, por más del doble).

Vamos, que pa mí cuando dijo "lo desconozco" en realidad estaba pensando "qué mala es la envidia". Y aún piden -exigen- que vayamos a votal. Y una mieeeeerda, chatos! Que os legitime vuestro santo padre.

1:28 p. m.  

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