07 enero 2010

Normas

Walter Sobchak, en El Gran Lebowski: ¡Es que aquí nadie respeta las putas normas. Has pisado, apúntate un cero! Aquí alguien se saltó las putas normas y con el argumento de que un 3 de enero es una mejor jornada de venta que un jueves santo –argumento comunicado a sus empleados 10 días antes del día de autos, tras la celebración de la Mesa del Comercio- abrió su tienda y no sólo eso sino que obligó a sus trabajadores –no pagados como funcionarios, dicho sea de paso- a trabajar un festivo. Trabajar un festivo no es el fin del mundo. De hecho, los periodistas trabajamos en nuestra vida miles de festivos y tenemos fiesta miles de martes o miércoles. Tener fiesta un martes, con el 95% de la población ocupada, es como llevar una bolsa de maíces en el bolsillo en el Sahara en agosto. Si te los comes mal no te harán, pero otra cosa… Lo mismo les pasa a miles de trabajadores que trabajan mientras buena parte de la población no trabaja. Pedir que como yo trabajo también trabajen los demás o argumentar que “ya les compensarán de alguna manera” es ser un miserable o no querer ver el asunto, como también lo es decir que en época de crisis no se entiende que por un simple festivo se monte una huelga. Eso lo suelen decir o escribir los que tienen 15 pagas, horas extras, quinquenios, pluses por festivos y un salario base que los ponía yo a envolver regalos y a hacer lazos. El problema no es el día 3, es lo que viene después si te dejas y les dejan. Si hay un marco en el que los implicados llegan a acuerdos y luego alguien no respeta esos acuerdos se ha saltado “las putas normas”. Si se las quiere saltar siempre y coger todo lo que le permite la ley, que lo haga y se deje de zarandajas y decisiones de última hora. Álvaro Salgan y consuman Miranda se lo agradecerá.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Podemos alargarlo más o menos pero, así como está claro que dentro de cuatro días no fumamos en ningún bar, dentro de seis el que no abra su establcimiento en festivo se sentirá como el que no echa el tiket en la urna a ver si le toca la cesta. Es una batalla perdida, y no por responsablilidad exclusiva de los empresarios, sino por la demanda de nuestra puñetera desidia. Porque no sabemos que hacer con nuestros largos findes de invierno y pasear con los niños por centros comerciales activos se ha convetido en la salvación de muchas familias hastiadas. No hay más que darse una vuelta por ahí. Además, a ver a quien le interesa tener una tienda abierta cuando todo el mundo está trabajando. Mucha gente no tiene tiempo de gastar el dinero que gana.Todos sabemos que el aburrimiento se suele compensar bastante bien fundiendo pasta y que cuando se trata de ser solidarios lo somos sólo de boquilla.
Somos máquinas de consumir de lunes a domingo, del 1 al 31, este es un sistema salvaje, nosotros lo alimentamos y, como siempre, alguien tendrá que salir perjudicado.
Punset

12:12 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Jorge, tienes toda la razón.Gracias

6:43 p. m.  
Anonymous Inzoa said...

John Goodmann, qué grande!!

7:06 p. m.  
Blogger P said...

Tienes razón, toda la razón. ¿Recuerdas lo qeu dijo el responsable de comunicación de ELC? Los trabajadores agradecidos porque al aumentar las ventas ganan más dinero. Lo demás es despreciable. A degüello.

8:26 p. m.  

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