28 marzo 2012

Dormir


Nunca voy a cementerios, salvo cuando toca. Me parece muy bien quien lo hace. Yo no lo hago. Pero si me entero que alguien se caga en alguna de esas tumbas, de esos árboles, de esos ríos, haría algo, no sé qué, algo. Me parece muy bien que haya quien mañana no vaya a hacer huelga y no pienso decir qué haré yo, ni si el artículo del jueves saldrá o no o si el del viernes saldrá o no y si sale si lo escribiré el jueves o hoy o ya está escrito. Pero sí sé que no pienso cagarme en la tumba de mis abuelos ni en la de mis amigos. Y sé qué he de hacer para hacerlo y qué he de no hacer para no hacerlo, al margen de todo. Lo tengo fácil: no me pueden largar de ningún sitio, porque no estoy en ningún sitio. En ese sentido, tengo suerte. O no, qué más da. También sé qué no hacer para no dejarles ya cagados de antemano los pañales a mis sobrinos o a mis posibles hijos o a los vuestros. O a vosotros, directamente, pero eso que cada cual lo analice como vea. Me resbala qué dicen los políticos, sindicalistas, empresarios, medios de comunicación –lo que digo yo, lo primero-, la bronca que habrá –que la habrá-, los posteriores análisis de daños, gritos, consignas, cifras, consecuencias de la huelga. Me da igual. Cada uno sabemos qué tenemos que hacer y qué perdemos o ganamos a cambio hagamos una cosa o la otra. Y cómo dormiremos de mejor o de peor a nada que estas cosas nos importen un poquito. A mi por el tonto hecho de escribir de ellas no me importan más que al que no se dedica a esto y se dedica a otra cosa, tan importante y valiosa como esta. O tan insignificante. Yo solo quiero que todos durmamos bien. O que si no lo hacemos sea de pura excitación. Y que unos pocos duerman como el puto culo. Como merecen desde que el mundo es mundo y nuestras abuelas peleaban por nosotros.

5 Comments:

Anonymous Soyamaiur said...

Yo no sé qué hacer.

Total, soy mi propia jefa y empleada, así que no importo a nadie.

Hacer el caldo gordo a los sindicatos me da mucha pampurria, y no solidarizarme con mis iguales los currelas tampoco me hace feliz.
Pero a nadie le importa lo que yo haga.

¡Si es que no soy ni un número para las estadísticas!

1:55 p. m.  
Blogger Iñaki A. said...

No sé… en las dimensiones infinitas me pierdo. ¿Seremos más gilipollas que ellos sinvergüenzas, o al revés?
La desfachatez de unos cuantos, ¿Será más grande que su falta de escrúpulos? Y ¿A qué distancia queda su inmoralidad? ¿Y la nuestra?
En fin, que mañana por la noche, haga lo que haga, mientras duermo, seguramente se me caerá la baba.
Y pasado, y al otro… y decidiré seguir engañándome, seguir alienándome ¡nice life!
Nagore, bien sabes que hay veces que merece la pena escuchar a los clásicos. Bertoldo Brecht, que no tuvo Bertoldinos ni Cacasenos, ya lo dijo (como casi todo, este hombre)
"Un triunfo en cada página
¿Quién preparaba los festines?
Un gran hombre cada diez años
¿Quién pagaba los gastos?

A tantas historias,
Tantas preguntas"

2:01 p. m.  
Anonymous Txandrios said...

Una huelga indefinida de políticos es lo que necesitamos. Y esta sí solucionaría problemas. La de trabajadores es para protestar.
Salud

5:06 p. m.  
Anonymous Tubbs said...

Lo siento Txandrios, de huelga de políticos nada, mejor patada en lo que se viene llamando culo.
En cuanto a la huelga general que cada uno haga lo que le dicte su conciencia o almohada pero en libertad.
Me parece NagoreFrauca que me vas a hacer un hueco en tu empresa que donde comen 2 comen 3. Te mando mi C.V.

5:42 p. m.  
Blogger Iñaki A. said...

Son las 0:41 Estoy de huelga.
Salud a todos

12:43 a. m.  

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