02 febrero 2008

Vaya vuelo

Menuda merendola se debieron de pegar algunos en la rotonda sur de los túneles de Ezkaba. Estaba llena de latas de espárragos, berberechos y mejillones. La cosa tuvo que ser de tal calibre que, como no llegaban a lo más alto de la primera pila que hicieron, formaron otro montón. La gente es de un guarro que da asco, le dije a mi rival. Me explicó, con esa mirada de compasión por las causas perdidas que tan bien le sale, que no era eso, que se trataba de una escultura realizada por una artista y que había costado casi 20 millones de pesetas, que pagamos entre todos vía el Departamento de Obras Públicas. Ahí ya entendí. Si López Borderías se hizo xelebre con las cabras de la autovía –colocó cabras metálicas, no piensen raro-, Laura Alba cogió la idea al vuelo –bien o mal, que hablen de una- y, precisamente, la obra se llama El vuelo. Como no estaba presente el día que explicaron en clase el concepto de arte ignoro si estas dos montañas de latas lo son. Sólo sé que tenían que ser unos berberechos de primerísima calidad, visto el precio. Pero, como dice un amigo cuando ya está borracho sin posibilidad de retorno, el mal ya está hecho. Miremos, pues, al futuro que nos aguarda, a los horizontes de grandeza que nos deparará febrero. ¿Y que depara febrero, amigos, todos los años? Sí, han acertado. Dentro de nada, un paisano –creo que este año es paisana- cogerá el vuelo de las 06.55, se enroscará la boina y se plantará en Madrid con sus comunales dineros bien prietos –valga la redundancia- en la mano. Llega Arco, sí, el rastro particular de nuestros concejales-as de Cultura. De muchas de las obras adquiridas, curiosamente, no hay ni rastro. Están, pero no se sabe dónde, como el arte, que es inefable y, en muchas carreteras, rotondas y ayuntamientos, directamente horroroso.

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

La vergüenza que me da "El vuelo" sólo es comparable a la que siento cundo veo en una rotonda cercana a San Juan a un negro(?) portando una lanza.
El mal ya está hecho, pero en la chatarra pagarían algo

1:54 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Para hablar o criticar algo de ésta manera primero deberiamos estar informados....

11:49 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hay otras muchisimas cosas que te deberían sonrojar MAS, y hay que saber e informarse del trabajo que dicha escultura lleva, otra cosa será que te guste o no, como se suele decir, para gustos están los colores... y la miel no está hecha para....

11:52 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Al Ültimo anónimo:
Sólo hay dos tipos de esculturas las que son Arte y las que no.
No tomo en consideración lo de la miel y el asno. Ni los topicazos sobre los gustos y los colores.
Que todo el mundo pueda opinar no quiere decir que todas las opiniones sean respetables (Javier Marías dixit)

4:14 p. m.  
Anonymous Helena Sala said...

Sigo el blog de Nagore desde sus inicios, y creo que es un olumnista de un gran talento. Pocos hay como él. Ahora bien, cuando aborda el tema del arte contemporáneo, encuentro que sus comentarios son desafortunados, impregnados de un raro prejuicio reaccionario. Claro que hay arte contemporáneo malo, y claro que a veces dan gato por liebre en las Ferias. Esto ocurre en todas las artes (la literatura, la pintura...) la aparición de buenas obras no es la regla sino la excepción. Hay que expurgar mucha producción para dar con la joya, y a veces, la percepción colectiva no está preparada para valorarla. Por otra parte, el arte, sea contemporáneo o no, no tiene, desgraciadamente, casi ninguna presencia en nuestra Comunidad. Destinarla a las rotondas o a los arcenes no es ni mucho menos una solución idónea pero algo es algo. Se puede discutir sobre la calidada e idoneidad de estas obras, por supuesto, pera derribarlas desde un prejuicio destructivo que dice que todo arte contemporáneo es una tomadura de pelo o una excusa para el enriquicimiento particular, es un comentario injusto. Primero, porque el arte contemporáneo es valioso -no todo, sólo el bueno- y segundo porque los artitas malviven -o no viven de esto- para sacar adelante unas obras en las que tratan de refinar nuestra sensibilidad colectiva. Sr. Nagore: enhorabuena por su trabajo, pero creo que en esta materia no acierta usted con sus comentarios
Helena Sala

12:09 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Hola Helena, gracias por escribir y por la amabilidad con la que lo haces. Hoy, precisamente, publico una carta respecto a esto en Diario de Noticias, en contestación a otra amable carta del gran Perico Salaberri. No digo que todo arte contemporanéo sea una tomadura de pelo, ni que busque exclusivamente el enriquecimiento personal. No obstante, me miraré lo del prejuicio, porque a veces desde fuera se ve mucho mejor que desde dentro. Eso sí, no es culpa de los contribuyentes que los artistas malvivan. Es una pena, pero yo al menos creo que así es.
Un abrazo y gracias de nuevo.

12:27 p. m.  
Anonymous Helena Sala said...

Sr. Nagore:
El mero hecho de encajar con naturalidad las críticas dice mucho y muy bien de usted. La posición habitual de los columnistas que se sienten atacados es enrocarse en sus posiciones, por más prejuiciosas que sean, y salir a morder a los lectores. Le agradezco que ponga en revisión ciertas cosas, la verdad es que a veces me he sentido muy triste cuando, leyendo alguna -sólo alguna- columna suya me he topado con esa resistencia a valorar que el arte contemporáneo utiliza soluciones formales y códigos que no son evidentes, que exigen un cierto conocimiento y uan sensibilidad muy afilada para disfrutarse. Claro, eso no quiere decir que cualquier obra que nos desconcierte sea valiosa, pero no constituye una actitud sensata cerrarse de entrada a analizar algo que puede encerrar lecturas sumamente aprovechables. En una tierra como esta, cuyo alejamiento a la cultura a veces se esgrime como motivo de orgullo, en la que además, las instituciones prefieren dedicar sus impresionantes instalaciones -Civivox, Civican...- al ocio más pueril, descuidando sistemáticamente la cultura -la alta y la baja, la exigente y las más popular- en favor de otras prácticas, creo que constituye un despropósito alimentar cualquier hostilidad -sea visceral o no- contra el arte y la cultura. Creo que, como sociedad, nos hacen mucha falta defensas valerosas de la cultura y del arte más exigente.Gracias por su rectificación y ánimo con su espléndido trabajo. Seguiré leyéndole con placer.
Helena Sala

4:16 p. m.  

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