20 junio 2008

A la mierda

Pere Navarro, el director general de Tráfico más egocéntrico de la historia –aquel a cuyo chofer, con el Pere dentro, dentro del coche, pillaron por encima de los límites de velocidad-, se ha vuelto a sacar del coxis una de sus brillantes ideas y ha anunciado que están estudiando que los menores de 18 puedan conducir coches, siempre y cuando estén acompañados por un mayor de edad, que, perfectamente, podría tener 18 años y un día. Es obvio que hay personas de 16 años bastante más sensatas, habilidosas y prudentes que muchos de 60, pero es que lo de este país es de vergüenza. Resulta que yo, mayor de edad, inconsciente con mi propia salud y fumador, tengo que andar entrando en los bares y pedir a los camareros que le den al botón del tabaco para que los menores de 18 no fumen, porque es malo para ellos, y ahora igual les dejamos tener entre las manos un arma –un coche es un arma, menos cuando está quieto y a veces ni eso, como tristemente sabemos por aquí- con la que no sólo se puede matar él sino que se puede llevar por delante a unos cuantos más, y no a base de millones de caladas si no de medio segundo de despiste o de seis litros de kalimotxo. Acojonante. Por mi como si ponen la mayoría de edad a los 6 años, pero si está para una cosa que esté para todo y no rebajarla ahora porque así igual se venden más coches y se revitaliza la economía –es otra de las razones-. Joder, pues para eso permitir la venta legal de heroína, la trata de blancas siempre que las blancas quieran, vender bazokas en las ferreterías y que se puedan abrir bufetes de asesinos a sueldo, todo sea por la economía, esa gran perra. Y la gente criticaba a Rajoy porque no le preocupaba el calentamiento global. ¿Y al tarugo de Zapatero y su cohorte de progres de salón? Iros a la mierda fermentada.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

lástima de gobierno,otros 4 años con este incompetente. Y ¡¡venga radares sin afán recaudatorio!! Que dimita ya,o que lo echen,por subnormal.

2:24 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home