03 octubre 2009

Por saber

A ver si me aclaro: si el Consejero de Vivienda ya no es de CDN y sí de UPN y tanto UPN como PSN estaban más que por la labor de pagar –90, 100, 200 millones de euros, por millones va a ser- a los constructores y promotores por esos terrenos de Gendulain que se les quedaron en ascuas, ¿cuál es el problema? Yo no lo veo. Cierto es que ya han pasado unos meses de aquello, que por medio hubo una respuesta social contraria y clara al respecto, con entrega de miles de firmas incluida en el Parlamento, pero sería buen momento de que ya no Sanz, que de ése sabemos claramente su postura pro-lobby, pero sí Cangrejo Jiménez y por ejemplo Samuel Caro o María Chivite se pronunciasen al respective, tal y como hicieron hará unos meses. Hace unos meses, Caro lo tenía clarísimo: hay que pagarles. Jiménez, vista la respuesta social, reculó un pelín: vale, pero ya veremos. Chivite, como aún no la habían puesto para apagar los fuegos que iniciaba Caro y ya de paso dar otra imagen, no dijo nada. Ahora es el momento, podéis hablar, mientras Felones escribe sus cosas. ¿Qué vais a hacer con Gendulain, señores-ñoras del PSN, nos los vais a endilgar vía rectal a los trabajadores, a esos mismos a los que vuestros luminosos jefes de Madrid nos van a endilgar vía impuestos indirectos e IVA el mayor porcentaje de la subida de impuestos con los que tapar sus impulsitos y sus 50.000 millones a la banca, para pagar, por ejemplo, los 3 millones anuales al del BBVA? Es por saber, simple curiosidad, quizá la misma que tenga yo la tengan otras personas, por ir aclarándonos. Lo que pensabais y queríais hacer hace medio año lo sabemos y no se olvida, pero nos falta el dato actual. Si no tenéis aún la respuesta, no pasa nada. Meditadlo. Ya os lo preguntaremos más veces, a no dudar.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Imprescindible impulsar Guenduláin. A ver si en unos pocos años podemos tener la misma satisfacción de pasear entre solares completamente urbanizados y vacíos, el mismo paisaje de urbanizaciones fantasmales que ya disfrutamos en Lezkairu, en Ripagaina, en Ardoi. El cuento de la lechera se ha derrumbado y los miles de viviendas que se iban a hacer a precio de oro se han evaporado por el momento, pero esos pobres promotores que apostaron por Guendulain deben ser recompensados por su clarividencia.

12:52 p. m.  

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