18 diciembre 2011

'Pakoist'


“Mira, Simone: los rusos somos un poco pakoist. No nos preocupamos de qué pasará mañana o de qué nos reservará el futuro. Si hoy es duro, mañana será bello. Lo que quiera que sea, sucederá igualmente. En cualquier caso, estoy vivo. Y el resto no me importa” le dijo una vez Dimitri Sobolev a Simone Moro. Horas más tarde, Dimitri moría junto con el kazajo Anatoli Boukreev por un alud en la pared sur del Annapurna, el día de Navidad de 1997. Simone caía 800 metros arrastrado por ese mismo alud, sobrevivía, buscaba a sus compañeros, no los encontraba, desistía, llegaba tras un descenso mortal hasta su tienda en mitad de la nada y sin nadie a días de camino y a 40 bajo cero y volvía al sol. Antes de volver a Italia, regresaba a la pared. Ni rastro de Dimitri y Anatoli, su gran amigo. Allá seguirán. Simone los buscó de nuevo a los meses. Sin éxito. En cualquier caso, estaba vivo. Simone Moro dignifica hasta el extremo el concepto de alpinista y de ser humano. Es un caso excepcional. Su único libro, Estrellas en el Annapurna, es una obra maestra de la narración, la contención, la emoción, la admiración y el deseo. Este italiano, que se ha sacado el carnet de piloto de helicópteros para estar disponible para ir a rescatar a sus amigos cuando se encuentre en el Himalaya o incluso más lejos, ha logrado ser el primer conquistador de tres ochomiles invernales nunca antes subidos: Shisha Pangma, Makalu y Gasherbrum II. Solo el polaco Wielicki tiene igual honor (Everest, Kangchenjunga y Lhotse). Ahora marcha a buscar la primera invernal al Nanga Parbat, mano a mano de nuevo con el magistral kazajo Denis Urubko. Si lo suben, sus sueños serán los nuestros, y desde la cima, y con sus ojos, veremos a nuestros amigos. Si regresan sin cima, en cualquier caso estarán vivos.

7 Comments:

Blogger koldaz said...

que así sea

9:49 a. m.  
Blogger Absolut said...

Me parece cuñado que con tu permiso voy a utilizar las frases de Dimitri para felicitar la Navidad en mi postal electrónica, ¡qué buenas son! Salu2.

10:46 a. m.  
Blogger Iñaki A. said...

A ver, Señor Miranda: ya sé que le debo unos dinerillos, pero el caso es que en estos momentos me viene muy mal pagarle: ya sabe, la crisis, y que tengo que atender a la familia. Ese garaje de tres mil plazas en Javier para cuando vengan invitados, el scalextric de Los Arcos para que jueguen los chavales, ese localito al lado del Sadar (Huy, perdón R de N) por si les da a los chicos por el deporte… además de favorecer las aficiones de mis amigos íntimos, que son algo elitistas. Pero en fin, como Usted mismo dice, hay que llevar los garbanzos a casa.
Pues eso, que no le puedo pagar; pero mire, le voy a hacer una propuesta: tengo un tío en Sicilia que le puede prestar dinero, a un módico interés. Yo le puedo presentar, y Ustedes se arreglan. Yo ya le pagaré a Usted cuando pueda. Por cierto, tenga cuidado con pagar los intereses y las amortizaciones a tiempo, que este tío mío es algo especial, y suele mandar a su gente a cortar las piernas a los morosos.
Al parecer, se ha levantado Usted sin afeitar, se ha mirado al espejo y ha creído ver mi cara. Pues no señor, era la suya.
(no viene a cuento, pero bueno...)

12:13 p. m.  
Blogger Iñaki A. said...

"No vuelvas vencedor. Vuelve vivo" Bassani

12:16 p. m.  
Blogger Andertxo said...

Desde aquí les empujaremos a subir y les ayudaremos a bajar sanos y salvos. Con la cima conseguida? Muchos factores incontrolados han de darse a su favor, pues los que atañen a sus condiciones físicas y mentales les sobran y mucho. En todo caso que regresen y podamos verles sonreir, esa será la mejor cima.

7:19 p. m.  
Blogger koldaz said...

K2 en invierno: "Sólo un equipo ruso es capaz de hacerlo" dice Victor Kozlov el líder de la expedición en el más puro estilo "Al Filo" de Sebastián Álvaro.

10:35 a. m.  
Blogger koldaz said...

Enlace noticia k2 invernal 2012: http://www.guardian.co.uk/world/feedarticle/9999970

10:36 a. m.  

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