24 mayo 2012

Oíd


Ayer me ligué las trompas, obviamente en mi caso las de Eustaquio, aunque si me miraran bien bien quizá tenga también de Falopio. No me importaría. Yo, con tal de acumular… Falta nos va a hacer. Acumular, digo. Me las ligué para no oír ciertas cosas. Ni leer, porque yo leo de oído. Es que se llega a un punto en el que o te plantas o acabas tarumba y con tu retrato colgado en el Parlamento. Y yo así no quiero acabar, ni tarumba ni colgado. Porque ya lo dice El Maestro, que hoy cumple 71 años –de los suyos- entre nosotros: la sociedad te intenta machacar la cabeza constantemente. Y no tiene sentido andar por ahí con la cabeza machacada. Es ahí donde o optas por no hacer caso a determinadas cosas o tienes un instante de debilidad, te despistas y en un segundo acabas de firmar eso que se ha inventado el gobierno de Queremos darle la vuelta, que yo pensaba que era que los 500.000 euros mínimo que nos vamos a gastar en la Vuelta a España mejor los usábamos en cosas más serias y le dábamos la Vuelta a otra ciudad. Pero no, es un mensajito de esos moñas tipo Podemos, Vamos equipo o Mi empresa da millones de euros de beneficio pero 40 a la calle o Todos fuera menos los socios. Yo he visto dos empresas firmantes que hacen eso. Jeje. Y una trabajadora de una de ellas. En fin. Que leí y oí que la huelga educativa tiene connotaciones políticas. Claro, no va a tener connotaciones sexuales, gilipollas. Aquí todo se soluciona así, haciendo referencia a esas connotaciones. Los miles que salieron a manifestarse están comprados. O hacen oídos sordos a la vuelta que quieren darle los mismos que nos han dado la vuelta. Es por si haciendo eso aún nos quedaban monedas enganchadas en los bolsillos y caen. Y otra vuelta. Y vuelta. Que ya os hemos oído, pesaos. Ahora os toca a vosotros.

3 Comments:

Anonymous Txandrios said...

No les dará la vuelta la cabeza como a la del exorcista, no. No caerá esa breva.

Por cierto, creeís que hace falta silbar a una figura que se cae de la cama mientras follaba con su amante y se rompe la cadera después de salir de cacería. Deja por ello de visitar a su nieto en el hospital, nieto que se ha pegao un tiro en el pie. Su tío tampoco puede ir porque anda escondiendose mientras el resto escondemos la cartera de su vista. La mujer del cazador, hasta los ovarios de las correrías, le dice a su marido que vaya a verle la rubia y que celebre las bodas de oro con catalanes y vascongaos. Hasta el árbitro debería pitarle. Yo le cantaría esa de: "un elefante se balanceaba...".
Salud.

5:42 p. m.  
Anonymous Soyamaiur said...

Coño, Txandrios, y tú como sabes que el accidente del Borbón se produjo mientras echaba un polvo. Le tienes en muy alta estima.

5:49 p. m.  
Anonymous Txandrios said...

Lo dijo la rubia, lo dijo la rubia... con pastilla azul.
Salud

6:15 p. m.  

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