25 enero 2006


Paletos

Tengo en alta estima al gerente de la sociedad que gestiona Baluarte. ¿Motivos? Muchos, principalmente que conozco su modo de actuar y su exquisita obsesión porque una cosa que se presupuesta con coste cuatro cueste efectivamente cuatro. Y me da que esto del adoquín le tiene que estar poniendo enfermo. Y es que es realmente complicado, ni aún poniéndose a ello, hacerlo tan rematadamente mal. Recordemos que el arquitecto predilecto ganó un concurso de ideas en su tiempo, antes incluso de que el actual gerente fuera designado, antes incluso de que el actual Consejero de Cultura fuera ni siquiera director de Príncipe de Viana o de que la alcaldesa ocupase su trono de suma hacedora o, en este caso, de suma apropiadora de obra ajena. Esto es, Mangado estaba aquí desde el principio y ahí sigue, imponiendo, supongo que con el contrato en la mano, qué se hace y qué se deshace. Un gerente, un consejero, una alcaldesa, no tienen por qué saber ver en un plano que ése adoquín es para faquires, de la misma manera que no lo veríamos usted o yo. Ni tampoco la consultora que se encargó de confirmar que todo el proceso de construcción se ajustaba a objetivos y presupuesto. No entiendo de obras, pero un suelo que no se puede levantar en su totalidad por posibles filtraciones es una mierda de suelo, pero a ello se agarra el predilecto para negar la total desaparición de ese campo de minas que se sacó de su privilegiado y preclaro cráneo. Y se saca de la manga este segundo parche para demostrarnos quién es aquí el que manda y seguir diciéndonos que nosotros, los que no sabemos de planos, seguimos siendo Paco Martínez Soria con la boina a rosca. La diferencia es que nuestra boina se puede desenroscar y tu adoquín, según tú, no. A ver entonces quién es aquí el más paleto.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

El arquitecto predilecto está demostrando ser un tipo duro, tanto como los malditos adoquines.
Quienes teneis voz en la prensa cumplís, bueno cumples no me quiero engañar, no hay tantos,, con la responsabilidad de dar caña a monos como el que nos ocupa.
Que es con el dinero de todos, oiga1

2:06 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Voy a dar mi modesta opinión:

1º-El distinguido Arquitecto, con su actitud, se está granjeando el descrédito y el rechazo de los vecinos de Pamplona y no tanto por el posible error en el diseño sino por la falta de humildad al no admitir siquiera que ha podido equivocarse. Esta postura está irritando al personal.

2º-Pero ahora, ¿qué hacemos?. A mi me parece que, la solución propuesta puede ser buena. Deben estudiarla con todo cuidado las instituciones que tienen responsabilidad en el caso, y los vecinos confiar en ellas. Pero, por favor, no montemos un nuevo "casus belli".

3º-¿Qué hacemos con el distinguido ARQUITECTO?. Yo le diría que se fuera lejos, que no volviera. Seguro que, en LA GRAN MANZANA, lugar donde el personal no lleva la boina "a rosca", le aplaudirán si les endosa los adoquines en punta.

9:01 p. m.  

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