26 enero 2006


Silbar

Asombroso, lo de Campoy es asombroso. Su porcentaje de burradas cada vez que abre la boca podría competir sin problema con el que logró el otro Kobe Bryant para hacerle 81 puntos a los Raptors. Yo ya he perdido la cuenta con este hombre. La última ha sido declarar que impedir la entrada en el colegio de Berriozar al padre que agredió a un profesor “no es eficaz porque no puede haber un policía a la puerta de cada colegio”. A ver, Campoy, majete, el colegio de Berriozar no es “cada colegio”. Es uno donde un elemento le ha soltado dos tortas a un profesor por el gravísimo delito de coger a su hija de un codo. Esto es, hay un problema real, alguien que, aunque se haya arrepentido, ha sido capaz de hacer eso y que, de momento, puede seguir entrando al colegio a, si le dicen algo a la niña, buscar sparrings. Parece que la policía, que sí se pasa por las puertas de los colegios para que el personal no trapicheé, lo que está muy bien, no puede hacerlo para preservar la seguridad del profesorado. Pa hacer los atestaos, valgo hasta yo. Dice también Campoy que la decisión de no permitir la entrada al padre corresponde al centro y no a su departamento, que bien que se salta a la torera cuando quiere sus propios límites y exigencias (pide a los centros la implantación de sistemas de calidad pero no les suelta un euro). A su departamento, especialmente a su consejero, parece corresponderle decir “hay que ser más buenos todos”, mirar pa otro lao y silbar un rato. Guardo muy buen recuerdo de la gran mayoría de los profesores que tuve y, viendo el nivel de tolerancia que se tiene con muchos de los críos de hoy en día, la educación de algunos padres y la capacidad del consejero, espero que sigan todos bien. Lo que a veces no entiendo es de dónde sacan las fuerzas para seguir.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Yo en este tema que tocas, soy especialmente sensible. Por esto no quería intervenir, por temor a extralimitarme. Pero me fastidia, que con un asunto tan importante de fondo, no participe nadie.Esta sociedad, desgraciadamente, está muy narcotizada. Al final tenemos lo que nos merecemos.

Muy noble por tu parte el buen recuerdo y el reconocimiento hacia tus antiguos profesores. Eso te honra. Respecto a tu deseo de que, a pesar de las dificultades todos sigan bien, te diré que desgraciadamente no es así. Pero el que seguro que no se ha enterado es CAMPOY.

Gracias Jorge.

12:38 p. m.  

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