05 septiembre 2008

¿Crucifixión?

McCain asegura que sabe cómo atrapar a Bin Laden. No te jode. Y yo. Coges a Obama, le pones una ese donde la be, le colocas una perilla y un turbante y te hace un papel loco. Cómo son estos yankees, qué cosas dicen, ¿verdad? Por ejemplo, Palin es genial, Sarah, no Michael, que ése ya escapa a la categoría de genio, sube por otra escalera. Michael, por ejemplo, en La Vida de Brian es Pijus Magníficus y Sarah también se ha encontrado en mitad de su nominación con un Pijus Magníficus que a puntito ha estado de echar por tierra sus aspiraciones electorales -Michael, en El sentido de la vida, interpretaba al padre de familia numerosísima que no creía en los condones, qué cosas-. Como buena madre que es, ha apencado con la noche loca de su hija y ha dado ejemplo de lo que ella misma pregona, que está muy bien, eso de ser consecuente con tus principios y sobre todo con tus finales. Sarah, además, es una firme defensora de las armas, está en contra de la teoría de Darwin, detesta a los ecologistas y esas cuantas cosas más que la colocan claramente a la derecha del padre, que es John, ése ser que afirma que capturará a Bin Laden y que Obama con be no tiene ni idea de militares ni de nada. Me encanta Estados Unidos. Es un sitio en el que las ideas de unos y otros -luego otra cosa es hacer lo que dicen, sobre todo los demócratas, que cuando mandan siempre acaban cerca de los republicanos- están tan diáfanas que a priori no hay manera de equivocarte a la hora de elegir a quién votas. Eso es ponerle las cosas fáciles a los ciudadanos, no como aquí, que se pelean todos por un metro cuadrado de ideología, otra esquina de economía y un dedal de idea de sociedad. Palin, Michel, no Sarah, preguntaba: "¿Crucifixión o libertad?" Deberían dejarnos votar a todos.