25 octubre 2008

Sonrojo

El populismo por parte de los dirigentes tiene muchas variantes. Una es, por ejemplo, congelarse los sueldos. Como suelen ser sueldos apreciables que previamente han sido calentados hasta el grado de ebullición congelarlos durante un año no suele ser problema para el congelado. Además, en ocasiones se congelan sueldos a puestos de nueva designación que vayamos a saber qué necesidades reales van a satisfacer –aparte de las propias del contratado-a-, con lo cual el gasto global en realidad es bastante mayor, pero a eso de congelarse el sueldo se aplican muchos como inútil pero populista muestra de solidaridad mal entendida. Porque, acto seguido, en lo que sí nos afecta directamente a nuestro bolsillo, nos suben un 5% el agua y el transporte y un 6% la basura, incluido a ti, nuevo parado de entre los 4.800 que ayer nos dijeron que acabáis de besar la lona, o a usted, señora pensionista, a la que no le han congelado la pensión porque ya tenía una temperatura ártica. Pero no se preocupen ustedes, sigan reciclando como buenas personas que son, que como pago a su labor ya llegará la Mancomunidad y les subirá un 6% la factura. O se le subirá a usted el billete de autobús –baja la gasolina, sube la villavesa, qué gran labor-, porque todos entendemos que los presupuestos hay que cuadrarlos, no es posible el déficit, está mal visto, sería casi como nacionalizar los servicios públicos. Y eso ya sabemos que sólo lo podemos dejar para los bancos, ¿verdad, Torrens, verdad Jiménez?, eso de rescatar fondos o generar déficits para ellos. Para los demás hay subidas, ¡viva el partido socialista aquí y allá!, para que sientan ustedes de verdad el aliento de la crisis y comprueben la dureza de la vida, que están hechos unos blandos. Si estos son socialistas yo soy lituano.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

A partir de ahora, aprenderé lituano para hacer comentarios por aquí. (Eres lituano...)

3:36 a. m.  

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