12 marzo 2010

O peor

Aprovechando que tengo un catarro de ésos que se cogen de glaciación en glaciación y la nariz como el nacedero del Urederra, el miércoles me leí Treinta años no es nada, a ver si me despejaba. Bueno, entero no, me dejé para otro día las entrevistas a Otano y Sanz, por si unidas a la Couldina me daba un perrenque. Llegué a varias conclusiones: 1ª los precios de algunos libros se ponen al vuelo. 2ª Del Burgo forma parte de ese 1% de la población masculina a la que no le hace falta quitarse un par de costillas para llegarse. Ya, ya sé que la sola idea da repelús, pero tras la enésima brasa histórica que suelta no se puede decir otra cosa. Qué pereza de hombre. 3ª Arza dice poco pero lo poco que dice le cunde. Le suelta dos mandobles a Del Burgo que ya los hubiese pillao Foreman en Zaire. 4º Alli ama profundamente al señor que dirigió durante años el periódico que no es éste y que escribe con eses y ces en lugar de zetas y kas. Además, Alli hubiese sido un inconmensurable vendedor de crecepelos. 4ª Urralburu no tiene vergüenza. Esto último ya se sabía, pero lo ha confirmado tras 15 años de silencio. El Urral –como le conocía la progresía arribista que luego pasó a las filas de UPN o se quedó en el PSN con la cabeza metida en una topera- suelta un discurso entre explicador del universo todo y un Willy Brandt neocatecumenal y libro de autoayuda pasando por el redescubrimiento de la naturaleza como fuente de energía que te dan calambres. Eso sí, en la única pregunta –toma entrevistador incisivo- que el autor le hace sobre El Tema -¿de qué se arrepiente Gabriel Urralburu?-, el Urral se persigna y se disculpa, dice que es de sobra conocido aquello y obvia que aquello no vino por generación espontánea. Vamos, de cárcel. 24 euros menos y la nariz igual o peor.

5 Comments:

Anonymous mIki said...

Jua,jua,jua,jua.

Magistral.

Y lo de Del Burgo y las costillas,...Jua, jua, jua...

Cuídate el catarro, que eso suele pasar cuando se duerme con el culo al aire,

Abrazos

7:43 a. m.  
Blogger amaiur said...

Mu bueno. Sí señor. Pero creo que deberías leer el capítulo de Otano. Un homenaje al cinismo. Aunque no sé, el retrato del marido de Olivia como un abogado brillante en Madrid no tiene tampoco desperdicio. El capítulo de Sanz tampoco lo he leído, no he llegado. La prosa del libro no me acuna y una que ya está viejuna necesita que la lleven.
Como siempre, Jorge, me quito el sombrero -gorro negro de lana, que hace mucho frío- y gracias por tus píldoras.

11:08 a. m.  
Anonymous El Txandrios said...

Eso pasa por leer esos libros. Es mejor no enmierdarse con ciertas cosas porque el olor no te lo quitas en un buen tiempo. Los libros, en mi opinión, deben escribirlos gentes que tienen cosas interesantes que contar. De la índole que sea. Y no gente que cuenta cosas que sólo interesan a quien les sigue como el olor a la podedumbre. Algo pareceido a lo que pasará con "Nueva Historia de Navarra" presentada a bombo y platillo por la ultraderecha navarrrra. Dicho está, el olor les precede.
Salud

4:35 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Eyyy, Txandríos, al menos luego lo he tirao a la piscina, como hacía Carvalho. ¿O era a la chimenea? Da igual, no tengo ni piscina ni chimenea.
Salud.

6:09 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

A txandríos le canta el pozo.

8:31 p. m.  

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