28 mayo 2011

Golpes

En agosto de 1995, periodistas británicos y estadounidenses arremetieron contra Allison Hargreaves, la segunda mujer en ascender al Everest sin oxígeno (solo lo han logrado seis hasta hoy, incluyendo a Chus Lago, que lo usó en el descenso). Hargreaves no se pudo defender, porque estaba en algún lugar del K2, muerta. Había llegado a la cima con varios alpinistas más y una tormenta le borró del mapa junto a seis hombres, incluyendo los aragoneses Escartín, Olivar y Ortiz. Nadie arremetió contra los seis hombres fallecidos porque dejaran en casa esposa e hijos, pero sí contra el hecho de que Allison dejara en casa marido y dos niños pequeños. En las entrevistas que se hacen a Edurne Pasaban, algunos periodistas le suelen preguntar si no es demasiado precio a pagar no haber sido madre aún por vivir seis meses al año en el Himalaya. Pasaban, cuya principal virtud es la sinceridad de la clase que puede llegar a volverse en tu contra, reconoce que sí. Esos periodistas no les preguntan lo mismo a decenas de montañeros casi cuarentones sin hijos, ni nadie le pregunta a la esposa de Juanito Oiarzabal qué hace otra vez más su marido siendo rescatado en el Lhotse. O a la hija del bueno de Carlos Pauner. O a Carlos Soria, que a sus 72 años lleva 11 ochomiles y no ha necesitado nunca un rescate. Estas cuestiones íntimas sobre vida y niños solo caen sobre las espaldas de las mujeres. De cualquier profesión. El domingo murió en el Makalu la compañera de Jorge Egocheaga, Joëlle Brupbacher. Estaba acompañada y todo lo bien que se puede estar a 8.000 metros, Jorge bajó por delante hasta el campo base, Joëlle colapsó en el campo 3 y nada se pudo hacer por ella. Son demasiados golpes ya en el rostro de la misma persona, tantos como recibió Hargreaves cuando no podía decir nada.

15 Comments:

Anonymous fff said...

Jaun Goikuamio amamia amamia, que vicio tienes, que el blog no fue idea tuya pero quieres petar el sistema a ver si el blog se funde?
o has hecho alguna apuesta a que hoy pasabas de los Ochomil comentarios? Hoy me quito, doy la palabra de la mujer que represento de no pulsar una tecla hasta pasar de las cien antradas. Animo muchachos/as...

2:06 a. m.  
Anonymous Shoogle said...

"Están locos estos romanos", y nada libra de meterse en líos (Edurne tiene razón cuando clama contra tantos locos perdidos que van más allá de ellos mismos, incluida ella en el Kanchen), y cualquiera puede incumplir la máxima de los montañeros: "subir y también bajar, y al acabar seguir siendo amigos".

9:15 a. m.  
Blogger P said...

Me parece que hoy alguna se va a quedar sin escribir por aquí. Los fines de semana no son los mejores para hacer estas apuestas, los niños no tienen cole, las mamás hacen la compra y los papás se van a hacer deporte con los amigos, o es día de irse al pueblo de finde. En fin, que no va a haber muchas entradas, fff.

11:16 a. m.  
Anonymous Eva said...

P pues esta mama no hace la compra en sabado ;). Lo que plantea Jorge es una realidad como un templo. Nosotras llevamos gabinetes de comunicacion y cada vez que sacamos una nota sobre el exito de una mujer le preguntan como concilia, algo que nunca preguntan (salvo en el diario M Luz Vicondoa) si es un hombre. Este tipo de cosas son las que provocan que cuando una mujer tiene exito en su profesion casi siempre piense que el precio que ha tenido que pagar (que tristemente es cierto que tiene que pagar) es muy alto o que sienta culpabilidad pot no estar lo suficiente con su familia, algo que casi nimgun hombre se plantea. ( perdonad los no acentos, en mi movil no hay). Buen finde. Saludicos

12:23 p. m.  
Anonymous Eva said...

Por cierto Nagore, tu libro me ha encantado pero no lo voy a acabar, que no me gusta el final ;). Abrazo

12:26 p. m.  
Blogger P said...

Si tienes toda la razón Eva, como Jorge, igual no ha quedado clara mi ironía.

12:58 p. m.  
Blogger UXIA said...

Muy duro el artículo y muy real!!! Si esas preguntas ya se hacen en cualquier profesión, en cualquier ámbito, me imagino que en la montaña será incluso más duro ser mujer!! Gracias por recordarlo!! Uxía

1:47 a. m.  
Blogger UXIA said...

Muy duro el artículo y muy real!!! Si esas preguntas ya se hacen en cualquier profesión, en cualquier ámbito, me imagino que en la montaña será incluso más duro ser mujer!! Gracias por recordarlo!! Uxía

1:47 a. m.  
Blogger DavidP said...

Desde luego lo de Jorge (Egocheaga) es de traca. Entre lo de Nancy y lo de ahora tiene que estar deshecho.
Y luego dirá la gente que es "raro"...

Saludos

DavidP

3:57 p. m.  
Blogger DavidP said...

Claro lo de Jagged Globe y el tal Robert no tiene nombre.
Por todo esto tiene tanto valor lo que hacen Martín y Jorge.

Saludos

DavidP

4:04 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

No lo tiene, no.
Un saludo, David.

4:43 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Podrás buscar límites personales, acercarte a culturas lejanas, vivir paisajes impactantes, alejarte del mundo...pero arriesgarte a perder la vida en ello, ver que todos los años tristemente fallece gente cercana, y continuar, para mi, no tiene sentido. Puede haber otras maneras de vivir la montaña.

2:56 p. m.  
Blogger Marta Escartín Ara said...

Hola, soy la hija de Javier Escartín, que desapareció junto a Allison, y te puedo decir que a mí me ha tocado hablar por mi padre, en cierto modo "defenderlo", por lo que era su vida, la montaña. Me decían más o menos que era un destalentado por haber ido al K2 dejando mujer y cuatro hijos.
Mi padre era ingeniero, se pasaba los días en la carretera por los pueblos del pirineo con sus proyectos, tená muchas más posibilidades de morir con el coche.
Era su vida y murio haciendo lo que más le gustaba. Para mí está donde tiene que estar, lo único malo fue ese momento, mi hermano más pequeño tenía 3 años y yo 16...

1:12 p. m.  
Blogger Marta Escartín Ara said...

Hola, soy la hija de Javier Escartín, que desapareció junto a Allison, y te puedo decir que a mí me ha tocado hablar por mi padre, en cierto modo "defenderlo", por lo que era su vida, la montaña. Me decían más o menos que era un destalentado por haber ido al K2 dejando mujer y cuatro hijos.
Mi padre era ingeniero, se pasaba los días en la carretera por los pueblos del pirineo con sus proyectos, tená muchas más posibilidades de morir con el coche.
Era su vida y murio haciendo lo que más le gustaba. Para mí está donde tiene que estar, lo único malo fue ese momento, mi hermano más pequeño tenía 3 años y yo 16...

1:16 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Un beso, Marta. Y gracias por tu mensaje. Leí el libro que se editó. Lo dicho, un beso.
Jorge.

6:21 a. m.  

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