07 septiembre 2011

Humedades


Cuenta una leyenda –aunque muchos periodistas de rock son más exageraos que los locutores de fútbol, que en el medio el campo ya están chillando peligro: pues los de rock cuentan una mirada como polvo, como un militante del PSN, que tras el 23-M escribió que el PSN había tenido 100.000 votos aunque 50.000 se hubiesen quedado en casa. Eso es fe-, cuenta, digo, que, una noche, Richie Sambora, guitarrista de Bon Jovi, abrió la puerta de su habitación de hotel en una gira que tenían con Mötley Crüe y la volvió a cerrar. Y que la volvió a abrir y en todo aquel marasmo de piernas y brazos y lo que no son piernas y brazos adivinó la cabeza de Tico Torres –los baterías oyen un mínimo cambio y levantan la cabeza para no perder el ritmo del bajista- y le preguntó: Tico, ¿está por ahí mi mujer? Y que Tico contestó: la acabo de ver hace nada. ¡No andará lejos! Y que, al unísono, Jon Bon Jovi, Nikki Six y Tommy Lee le gritaron: ¡eso te pasa por irte, ya la buscamos, déjalo en nuestras manos! Esto todo entero –menos el primer guión de arriba- me lo acabo de inventar. La verdad, lo primero. Pero es que me veo en el papel de Richie Sambora a Miguel Sanz. No es que tenga yo nada contra la procacidad, siempre y cuando sea consensuada y aunque no se practique luego, pero ya esto último resulta así como extremo, ¿no? Joder, qué humedades, madre mía y mía madre, y, sobre todo, qué cangüelos que debe de haber por donde la sede del PSN en Sarasate. Si es que queda alguno al cargo de esa barraca, porque allá ha pillao cacho hasta la fotocopiadora. No sé. En todo este maremagnum no sé qué cuerpo corresponde a cada cual, porque está todo muy prieto y oscurillo, pero uno no va a las bodas para esto, que nos cuestan una pasta. Follar, lo que queráis, pero sin hacernos pasar por caja.

5 Comments:

Blogger P said...

Darling, que ha sido leerte el titular y ya se me han puesto los escozores, que riman con ozores y las películas del cine del otro barrio.
Viva la promiscuidad y el amor libre, el sexo en grupo y las orgías a tutiplén. Hala, todo el el día dale que te pego y a oscuras, que es mejor. Lo malo de estas cosas es que acaban como "El último tango en París", que te acabas colgando cuando no debes y se te llevan por delante porque no haces más que estorbar. Yo me sé de alguno que está deseando echar el cierre y llevarse la llave del Paseo Sarasate, eso si no hay hipotecas de por medio. Me voy a poner en la tele lo del camarote de los hermanos Marx, por lo de Marx y lo "y dos huevos duros", es que me parto.

1:05 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

Tres son multitud e incluso una manifa. Eyes wide shut es una mierda de película y las hileras, en el campo. Creo que queda claro. Eso sí, cada cual.
En lo de los Hermanos Marx, de acuerdo. Y nos quedamos cortos, jaja.

7:02 a. m.  
Anonymous Txandrios said...

¿Como se hace para convivir con la novía (a la que dejas cuanto te viene en gana) y la amante en la misma casa, sin que parezca Beirut y dando clases de monogamia al personal?
Yo creo que es el misterio de la santísima trinidad navarra o el aceite lubricante tres en uno, vamos que p'a los ateos viene a ser lo mismo que lo anterior.
Salud

9:59 a. m.  
Blogger P said...

Txan: el problema está en las clases de monogamia. Si partiéramos de la base de que por naturaleza somos promiscuos, otro gallo cantaría en San Cernin.
Eyes wide shut es una película discutible en la que no se entiende a Schnitzler, el autor. Mejor ver La Ronda, anda en youtube. Alguna vez se representa, pero es cara. En resumen: somos una cosa y parecemos otra. Ay, los deseos.

6:54 p. m.  
Anonymous Txandrios said...

P: de acuerdo contí. Sólo que es aconsejable alejarse del que dice A y hace B.
Salud

12:45 p. m.  

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