09 noviembre 2011

Para qué


Estuve el otro día con los amigos, que hacía la de mucho que no los veía, por lo menos dos semanas. Estaban Kiko, Markos, Pakete, Wen, Fisflu, pero faltaban –compromisos de última hora, los jodidos puentes aéreos, operaciones a corazón abierto, esas cosas- Katxas, Kutxillo, Txuantx, Olivikis y ya no recuerdo más. Los motes los compramos al peso una noche de tabardo con doble tirabuzón y mortal planchado. A mi me cayó Txis, creo que de ¡Txis, que te calles!, lo cual es un acierto del destino, ese gran cabrón. Total, que había dudas, no sabíamos si juntarnos para ver el Madrid-Osasuna o el Debate. Elegimos, por supuesto, el Debate. Cómo lo pasemos de bien, no paremos de reír. Hubo momentos de una intensidad emocional que, la verdad, son lo de los que no se olvidan, de esas experiencias que unen, que pasan los años y te acuerdas, como cuando Kiko se subió encima de la cama-nido –hay que ver que nombre más hortera- de Nico, su chaval mediano, y gritó ¡como gane Rubalcaba os juro por Urban que cojo el Absolut y lo tiro por la ventana! Afortunadamente, como ya le conocemos, logramos calmarle con unas Ruffles y que desistiera de su empeño, enseñándole todas las encuestas que habíamos llevado para comentar la jugada y Diagramas de Venn y Verás y un montonazo de artículos y hasta libros para calzar las mesas y que no se nos derramaran las cervezas. Luego aquello se acabó, la bebida también –compramos más-, y nos pusimos a repasar todo lo dicho y oído y leído sobre el tema de la ETA desde hace 20 días, porque a eso tampoco le hemos quitado ojo, es más, Otegi lleva los ojos de la mitad adosaos al culo. Cuando ya estaban muy borrachos –yo no bebí porque me tocaba conducir y llevarlos a casa. Como no tengo carnet…- coincidimos todos en que, con esta realidad, para qué beber.

5 Comments:

Blogger Iñaki A. said...

¿Que para qué beber, Nagore? Por supuesto, para olvidar(nos de ellos).
Y también porque está muy rico, aunque acabemos como Andreas, el santo bebedor de Joseph Roth, muertos y deudores de Santa Teresita.
Y aunque así sea, y tal y como acaba el relato "Denos Dios a todos nosotros, bebedores, tan liviana y hermosa muerte".
Cualquier cosa menos aguantarlos (por supuesto, a ellos).

7:41 a. m.  
Blogger jorgenagore said...

dale, dale, jeje.

8:57 a. m.  
Anonymous Txandrios said...

Hoy he oído a un tertuliano imbecil (Joseba Arregi, para más señas) decir que los ciudadanos cuando los necesitamos acabamos viendo a los políticos como a dioses que todo nos solucionan. No se entera este tipejo que son la mayor lacra de la sociedad y el mayor lastre para el buen funcionamiento de la administración y sus gestores. Los Indignados, unos visionarios oiga.
Salud

10:26 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Tendré que hacerlo mirar, pero a mí cada día me gustan más las campañas electorales:

http://www.publico.es/elecciones-generales-2011/candidatos-poco-ejemplares


Orundelico

9:26 p. m.  
Anonymous Tubbs said...

Me has borrao de tu lista de amigos. Será porque mi mote es en inglés. ¡Qué país!. Besos.

7:54 p. m.  

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