09 marzo 2012

Navarro


Hay dos tipos de personas que me resultan muy enternecedoras –bueno, en general todas, incluido yo, cuando duermo-: las que nunca se han emborrachado –necesito años de observación para fiarme de ellas o un certificado médico de nacimiento- y las que declaran que ellas, esas personas, son ciudadanos universales. A mi eso me erotiza. Esa amplitud que tiene que dar eso, que te pillas la 4 y en lugar de llegar hasta enfrente del Navarro en Huarte acabas mentalmente en San Juan de Pied de Port y de ahí el Universo te queda a nada, al lao. A mi me gustaría ser así. Ya entiendo que se refieren a un hecho emocional, de que les preocupan los problemas globales y todo, pero yo lo que me da envidia es esa cosa geográfica. Ese gigantismo, que es un huevo colgando y el otro lo mismo, el mismo que en sus horas postreras sufrieron Miguel Sanz y Juan Ramón Corpas al ampliar a todas las galaxias el Príncipe de Viana, seguro que una tarde que estarían juntos delante de la tele ronchando unos picables y echaban un reportaje de premios Nobel y andaban como los críos un poco antes de Reyes: ¡me lo pido! Con la pasta ajena es muy sencillo ser un gigante y que la 4 no acabe donde acaba y caer en esa tremebunda aldeanada que supone querer ser de donde no se es y expandir lo que siendo pequeño está bien. Pasa mucho, es algo así como esa gente –conocerán, hasta en su familia- que presume mucho de obras de caridad por ahí fuera y de solidaridad y bla bla y tiene arrasado su entorno más cercano. La gente somos así: enternecedores. Y caros. Ahora, tras solo dos años, la farsa que siempre es un premio a algo tan etéreo como la cultura, vuelve al barrio, cuando a la cultura no le hacen falta premios, le sobran las barreras que el gigantismo universal se saltó porque sí y no paraba en el Navarro.

4 Comments:

Anonymous Txandrios said...

Taberna de las de antes, a la que voy a cenar de cuando en vez. No a 400 €, of curse. Precio contenido y comida casera con productos eclécticos. ¿Es cultura de lo que hablabamos no?.
Salud

10:59 a. m.  
Anonymous esperanza said...

¿Por qué esa necesidad de crear antagonismos?
¿Por qué sólo se puede universal o de boina roscada? (y estar orgulloso en ambos casos)

3:14 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Estoy contigo Esperanza...

7:40 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Esperanza: el texto habla de un premio que tiene unas bases, no de que no se pueda ser de donde uno quiera ni de antagonismos, eso es parte del vacile. Pero un premio a artistas locales o gente de la cultura local que pasa a ser universal es una julada. Solo habla de eso. Se puede ser lo que uno le dé la gana, porque nadie -o casi nadie- es o una cosa o la otra. Pero lee, porfa.
abrazos.

9:28 a. m.  

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