14 septiembre 2012

Aves


Me leí la buena entrevista que María Olazarán realizó a Iribas para este periódico, no sin antes proveerme de bien de Almax porque sabía que como la chistorra y la cebolla me iba a repetir, aunque también tenía claro que no me iba a repetir tanto como Iribas se repite insistiendo, como también insistió ayer, en la libertad de elección, en que no se discrimina ni siquiera cuando un hombre no puede dar clase en Miravalles y una mujer no puede hacerlo en El Redín. Sin embargo, noté novedades, como las noté ayer cuando leí que Iribas había llamado “miopes” a los de I-E por asegurar que al menos al profesorado se le discrimina por género. Es un avance comprobar que usa adjetivos que se salen de la letanía de mentiras envueltas en cabello de ángel que lleva aprendida casi desde la cuna. Mi enhorabuena. En la entrevista, la novedad es que a la pregunta más o menos de si se había tenido en cuenta la opinión del claustro de profesores de Donapea sobre el posible traslado a causa de las ansías anexionistas del Opus –vendida a la sociedad como el maná de Eurovegas, lo importante es la pasta y el empleo da igual a qué precio y el tamaño de la bajada de pantalones- dijo que no y que la responsabilidad de ese tema correspondía al Departamento de Educación y no a un claustro de profesores concreto. Es el mismo Iribas que se pegó su primer curso entero con la palabra diálogo en la boca cuando hablaba de los recortes al profesorado. Con esto no dialoga. Esto es tan importante para él –personalmente- que hablar y escuchar ya no es tan importante. Tan importante, que es en este tema cuando más se ha elevado su tono de por sí sedante y plomizo en el Parlamento. El otro día leí que los buitres comenzaban a tener comportamientos extraños. No es ninguna novedad. La necesidad aprieta.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Miente como un bellaco. Miente aunque con ello incumpla uno de esos putos mandamientos que sólo acatan cuando les conviene pero de los que siempre presumen. Prostituyen la palabra libertad cuando en realidad se la pasan por el arco del triunfo. Les molesta la cruda realidad, como la carne cruda. Dios, qué asco.

Orundelico

6:01 a. m.  
Anonymous Eva said...

Por favor, vamos a ponerle un mote a este señor, que el otro día estuve en Larraun y casi vomito cuando vi el nombre del pueblo.
saludicos

9:13 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Por si os vale, cuando era alcalde de mi pueblo le llamábamos Sisí, asentía a todo en tono conciliador y luego hacía lo que se le pasaba por las ciruelillas.
Abrazos.
Punset.

7:25 p. m.  
Blogger jorgenagore said...

Adjudicao, jajaja, muy bueno.
beso.

8:52 p. m.  

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